No es hambre, es amor...

Escrito por el 31 de marzo de 2009

—Ya no quiero— dijo Toñito.
—Tienes que comértelo todo, no sabemos si mañana habrá comida— dijo su madre.
—No, ya no quiero. Ya me llené...
—Hay niños en África que matarían por comer la mitad de lo que tú quieres desperdiciar.
—Pues qué niños tan malvados, con razón Dios no les manda comida.
...

Hoy Antonio (ya no "Toñito") recuerda con nostalgia las palabras de su madre, al mismo tiempo que ve a sus tres hijos cada día más delgados y a su esposa con una depresión post-parto (desde hace 10 años que nació el último) incurable.

Tiene hambre y sus hijos también. Mataría por comer la mitad de lo que desperdició tantas veces, y sus hijos también. Hace más de 10 años que no prueba un taco al pastor, sus hijos nunca. Su estómago ruge más que nunca, el de sus hijos también. Pero sin duda, lo peor no es el hambre: no soporta más el ver a su mujer triste y sus hijos sufren ante la indiferencia de su madre. Ha decidido tomar una decisión drástica, sus hijos lo apoyan...

Antonio prepara todo, su esposa sigue sentada en la misma silla contemplando el horizonte —hace lo mismo desde hace diez años—. Antonio acecha por unos momentos y se lanza al ataque, tiene dominada a su presa. Mientras la asfixia, le susurra al oído: "Esto lo hago por tí, quiero que seas feliz. ¿Recuerdas tu canción favorita?"... Laura —esposa y madre—, suspira, sonríe como no lo hacía desde hace mucho tiempo y muere feliz...

Al día siguiente, Antonio y sus hijos están sentados alrededor de la mesa sonriendo y degustando el mejor platillo de sus vidas sin cargo alguno de conciencia. Se miran unos a otros y Antonio exclama:


¿Recuerdan la canción favorita de su madre?

Todos en la mesa sonríen, Antonio da la señal —un, dos, tres y...—. Al unísono, todos comienzan a cantar el coro de dicha canción:

"Ahhhh!... Come de mí, come de mi carne
Ahhhh!... Entre canibales
Ahhhh!... Tómate el tiempo en desmenuzarme
Ahhhh!... Entre canibales"

Nunca habían cantado con tanta fuerza y placer, están entre caníbales. Todos son felices... no se sabe por cuánto tiempo.

P.D.: Hoy no hay posdata.

10 Comentarios

  1. Justo por el tiempo que dure la carne. El siguiente acto es el sacrificio del padre, coherente con el amor de sus hijos, que entrega su carne a la salud de futuras generaciones. Agotada esta carne, los hijos se comen entre ellos, el más fuerte, o inteligente en su defecto, les sobre vive y sale a la calle a saciar su apetito...

    Perate güey, ya me dio miedo, deja le pongo llave a las puertas de la casa.

    ResponderEliminar
  2. Uórales.

    Me quedé con un nudo en la garganta.
    Hacía mucho que una lectura no me dejaba atónita....

    Un día leyendo a Barbara Jacobs en "Las hojas muertas", leí un párrafo donde decía que el papá del personaje principal nunca dejaba un poco de la comida en el plato por "educación" en los restaurantes o fondas porque había sido militar en la guerra, y había visto los estragos del hambre.
    Así que no desperdiciaba nada de comida.

    Me acordé de ese capítulo por tu entrada.

    Cómo que no hay posdata!!
    La quiero! La quiero!

    Lindo martes!

    ResponderEliminar
  3. Woow, que viajado, neta que escribes poca madre, como no había pasado por aquí antes!

    Ya me dió miedo, que bueno que mi mamá no está deprimida y que bueno que yo no tengo taaanta hambre.

    ResponderEliminar
  4. ASh, no se publicó mi comentario.

    Decía yo, que fue un final feliz, cruel, pero feliz como me gustan.

    También decía que escribes bien pinche chido. Y lo que más me agrada es que estás bien mocoso. (Síiiiiiii, tener tres años más que tú, me da derecho a llamarte así).

    Neta, qué chido.

    ResponderEliminar
  5. La canción de la mamá me da un norte de su edad....de su situación y de la cabeza de donde sale ésta historia.

    Todos somos caníbales en ésta jungla en la que nos ha tocado vivir.

    ResponderEliminar
  6. despues sera un hijo para q no sufra hambre y alimente a sus hermanos

    ResponderEliminar
  7. esta genial, me quedé en shock, mejor historia corta que he leído en mucho tiempo!

    ResponderEliminar
  8. y si, pinches viejas son otro pedo... no queda mas que resignarnos, jajaja.

    Esta bien viajado el post, me cae que escribes pocamadre, aunque como que ya es tiempo de otro chiste de los de la biblia y esas cosas...

    ResponderEliminar
  9. @°venganza: Buen final alternativo. Espero hayas echado doble llave a tus puertas.

    @jess: Muchas gracias por tu comentario, se hace lo que se puede. Me da gusto que haya llegado bien el mensaje. No he leído ese libro (la verdad es que no soy un lector asiduo, soy muy güevón y bien inculto).

    @Lorena: Muchas muchas gracias y ps bueno, ya estás aquí, bienvenida. ¿Cómo va la manifestación pro-leche?

    @Mar: Tú siempre sonrojándome como quinceañera cuando habla el padrino. Gracias por el comentario y bueno, también por lo de "mocoso"... supongo. Saludos.

    @José: ¿Norte? Es un post, no una brújula ggggüé. Y sí, pinche jungla. EPC.

    @Akisuki: Podría ser, no todo está dicho.

    @älice: Gracias, como ya dije, me da gusto saber que el relato transmitió aunque sea un poquito. Bien por tu regreso; insisto, qué bonita manera de tomar cerveza... me cae.

    @Temo: Gracias. Pronto chiste, aunque todavía no sé de qué. Saludos.

    ResponderEliminar
  10. No sé porque se me vino a la mente La Carne de Rene ( de Piñera) en versión 2.0 de "nosotros los pobres"...si con todo y chachita.
    excelente morbosidad.

    ResponderEliminar

Su opinión es muy importante para mi ego.

NOTA: Debido al spam, se moderan los comentarios en entradas antiguas.