Del ser insignificante...

Escrito por el 19 de junio de 2009

Melecio disfrutaba de caminar por las calles sin rumbo fijo. Le gustaba observar a las personas y descifrar las historias que, según él, éstas le contaban a través de sus miradas. Ésos eran sus únicos placeres: caminar, observar y descifrar. Y los disfrutaba en demasía; sin embargo, el hartazgo y el aburrimiento llegaron a él. Una sensación de asco hacia sí mismo lo invadió repentinamente.

Sabía que su vida era miserable; ya no tenía ningún motivo para estar vivo. Diario se preguntaba qué caso tenía seguir trazando una línea en una hoja ya bastante rayada y con una pluma cuya tinta había dejado de pintar hace demasiado tiempo. Diario rezaba por encontrar algo que le hiciera sentir placer aunque fuera por última vez.

Un día, mientras caminaba por el parque, se encontró con un grupo de seres sentados en círculo y platicando bastante a gusto. Los integrantes del grupo eran bastante parecidos entre sí, a simple vista se notaba que compartían un secreto. Melecio se acercó temiendo que lo fueran a rechazar, pero en cuanto vieron que él tenía todas las características para pertenecer (en resumen, el look de un perdedor) le abrieron un espacio para que se pudiera integrar. Melecio se presentó, contó su historia y escuchó las historias del resto. Se sorprendió al ver que todos compartían su misma situación: Familias que ignoran su existencia, hijos que no obedecen, parejas infieles, hambre, sed, y un largo etcétera.

Melecio no lo podía creer, sus plegarias habían sido escuchadas, al fin tenía un nuevo motivo para seguir vivo. La plática se alargó por horas, tanto que no le importó quedarse a dormir en el parque.

El grupo se reunía todas las tardes y él prometió regresar al día siguiente. Estaba decidido, regresaría a su casa sólo para despedirse y se lanzaría a vivir sin importarle nada, jurando no volver jamás... Y así fue: Melecio llegó a su casa, convivió un poco con sus hijos, fue ignorado por su esposa y comió por última vez en su hogar.

Melecio se encargó de que todos entendieran perfectamente que se estaba despidiendo y que no pensaba regresar jamás. A nadie le importó.

Una vez hecho lo anterior, salió de su casa bastante feliz y decidido a disfrutar su nueva vida. Caminó varias calles y, al cruzar la avenida, cumplió inmediatamente su juramento de no regresar jamás.

Melecio murió atropellado.

La familia de Melecio no se percató de su ausencia hasta después de una semana, cuando el niño más pequeño de la familia encontró su collar tirado justo en el centro del jardín. Concluyeron que se lo había llevado la perrera y no estaban dispuestos a hacer nada. Total... era sólo un "pinche perro viejo".

P.D.: Ningún animal resultó herido durante la escritura de este post. Los quiero... adoptando un perro de la calle.

17 Comentarios

  1. Que giro! que perros somos algunas veces!

    u-u Me acordé de goyo en aquel famoso libro de Kafka.

    Felicidades por usar las teclas para algo mejor que tuitiar. ya hacia falta.

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  2. definitivamente el viernes es tu mejor dia para escribir, me encanto!!!
    no entiendo como la gente puede echar a la calle a un ser vivo del que se comprometio hacerse cargo de por vida y otros peores, que los tienen encerrados en un patio sin poder hace mas que dar vueltas y mas vueltas

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  3. Clap, clap, clap.

    Buenísima historia pero grandioso final (no malinterpreten mi comentario, Greenpeace).

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  4. Maestro, este fue de los mejores plot twist que haya leído en un blog (y en varias historias, a decir verdad).

    Que buena historia.

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  5. Jajaja, me gustó mucho. Que tengas buen fin se semana!!

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  6. Vientos... me recuerda a un "Yo" más joven...

    :-/

    Feliz finde.

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  7. Jajajajá: "Felicidades por usar las teclas para algo más que tuitear". Qué risa.

    Fue un final feliz ¿Qué no?
    Al final, Melecio cumplió su juramento de no regresar jamás.

    Siempre es preferible morir atropellado y no llegar a dónde íbamos, que regresar con la cola entre las patas de donde salimos.

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  8. ¿Más perros? Si desde la mañana no he podido dejar de reírme por esto:

    Los perros abren los ojos a los ocho días. Los panistas nunca

    Buenísimo post. Una muestra más de como olvidamos a los pobres perros que nomás son tiernos en su primer año de vida, pero no de una manera tonta y pretenciosa como la del pendejo de Mariano Osorio el "Comunicador" (digo, si has oido la historia del perrito que hace un diario de su vida y lo abandonaron y al final muere y ve a Dios y mamadas similares, ¿no?).

    Y tuviste un final al más puro estilo J. L. Borges, en serio.

    Cámara chido.

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  9. Oh! Por supuesto que adopataré un perro de la calle. Esta historia es muy tierna :3

    La verdad no entiendo como las personas podemos ser tan crueles :/

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  10. Tssss... buenísimo como siempre, por eso eres un ser incomprendido. Y ahora si, me iré a llorar por la muerte mi tortuga.

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  11. ash! Ya to estaba metidísima n eso de que Melecio como un mortal sufrido iba a encontrar el amor sincero.


    Y Matas al pobre ¿perro?

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  12. ¡Què ingratos somos los humanos! Este relato nos permite reflexionar por unos minutos y preguntarnos ¿Què nos ha sucedido?

    Triste e irònicamente bello. Saludos :)

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  13. pobre melecio!! por qué?

    aunque como dice mar, mejor morir atropellado que volver a donde habíamos jurado no hacerlo

    besos

    ps. la próxima vez que haya post y veas que no paso, pégame

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  14. ·José: No soy yo quien pide tuiter, son mis teclas... "No me odies por ser tuitero".

    ·Ann: Muchas gracias por el cumplido. Qué chidito que te gustó, ya lo has dicho: Al parecer el viernes es mi día. Saludos.

    ·[MnS}: Gracias por las palmas. No te preocupes los de Greenpeace me protegen a mí, no pueden tomar a mal nada de lo que escriba.

    ·Kyuutz: Hombre! Qué gran cumplido el que me has hecho, como ya te había dicho, me siento la última coca-cola del estadio... Gracias, muchas.

    ·Marie: Gracias. Espero tu fin haya sido bueno, también.

    ·Exenio: Qué bien que te haya gustado. Saludos y güélcom.

    ·Mar: Mar, the one and only... ¿Es necesario que te diga lo que siempre te digo? Gracias por explicarme mis posts, en serio. Ya se te extrañaba por estos lares.

    ·Morinakemi: En cuanto a tu chiste, yo diría que los políticos en general. Sí, conocí ese pinche perro, era una burla a todos los perros, qué bueno que se ha terminado ese programa. Gracias por el cumplidote "borgiano". Chido.

    ·Sammy: Espero las fotos del perro. Yo adoptaría uno, pero mi hogar es muy pequeño.

    ·Lorena: Gracias, gracias, gracias. Espero le des cristiana sepultura a tu tortuga.

    ·ge zeta: Qué chidito que te haya gustado. Saludos.

    ·Rosada: Era necesaria su muerte para la trascendencia del mensaje que pretendí abordar al redactar este texto... OK, no. Saludísimos y güélcom (no te había dado la bienvenida).

    ·Suzette: Así es, ingratos hasta entre nosotros mismos, ni pedo. Gracias por el cumplido. Saludos y güélcom.

    ·cynthja: Triste, pero cierto. Saludos y güélcoom.

    ·Meryone: Sí, es mejor morir que regresar, siempre. Yo me encargo de que pases de ahora en adelante, ya verás. Saludos.

    SALUDOS Y MUCHAS GRACIAS A TODOS.

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  15. Eres una reverendisisisisima jalada.No Mams de veras que deberías escribir un libro, para que no lo lea......

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Su opinión es muy importante para mi ego.

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