Deseos de infancia...

Escrito por el 30 de junio de 2009

Magda comenzaba a ser ignorada por sus padres y por el resto de la familia debido al reciente nacimiento de su hermana, no entendía nada: sólo sabía que ya no era la única.

Comenzaron a dejar de ir por ella y de llevarla a la escuela (la mandaban en transporte); después tuvo que ceder parte de su cuarto para la cuna de la recién llegada y lo mismo pasó con otras cosas. Ahora la atención de su madre se dividía en dos, aunque no era una división justa: la recién nacida obtenía más del 80% de atención... Magda se dio cuenta y comenzó a desear la muerte de su hermana.

Poco a poco dejaban que Magda jugara cada vez más con su hermanita, ésta fingía quererla mucho y la cuidaba lo más posible ante los ojos de sus padres. Pero en cuanto éstos se daban la vuelta, Magda aprovechaba para pellizcar a su hermanita. Y cuando la bebé dormía, Magda la despertaba con un pequeño "zape"... Así, con triunfos pequeños, hacía más amena su existencia.

Después de dos meses, a Magda (de 8 años) ya le permitían cargar a su hermanita con la única condición de no subir escaleras; la paseaba por toda la casa y fingía arrullarla para que se durmiera... Pero en cuanto sus padres no la veían, aprovechaba para zangolotearla bruscamente, aunque no contaba con que a su hermanita esos movimientos bruscos le parecían divertidos. De hecho, las únicas veces que la bebé sonreía era cuando Magda la cargaba o jugaba con ella.

Así pasó un mes más, Magda poco a poco comenzó a querer a su hermanita y los pensamientos de muerte desaparecieron de su mente. Un día, la madre, olvidando la condición de NO subir escaleras, pidió por primera vez a Magda que subiera cargando a su hermanita. Magda tomó con fuerza a la bebé y comenzó a subir las escaleras, escalón por escalón, con mucho cuidado...

No sirvió de nada, Magda no sabía que los deseos casi siempre se cumplen de manera tardía: Tropezó, se calló y su hermanita murió desnucada al golpearse contra un escalón.

Desde entonces, Magda se ha convertido en un ser obsesivo y se golpea tres veces en la cabeza cada que un mal pensamiento cruza por su mente.

P.D.: Acabo de recordar que había varios posts prometidos, espero salgan pronto. Los quiero... golpeándose en la cabeza.

27 Comentarios

  1. Jajajajajajajaja.




    ¿Que no me debía reir con tu historia?
    Es que siempre quise ser hijo único...

    ResponderEliminar
  2. así justito funciona eso de los "deseos inconscientes".

    ¡me gustó mucho aunque acabó muy rápido!

    ResponderEliminar
  3. Las mujeres seguirán tu PD?

    Wa-Ca, Wa-Ca.

    ResponderEliminar
  4. Desde mi punto de vista es el poder de la mente. Por eso no hay que desear el mal a nadie.

    En mi blog puse un texto el 12 de junio de 2009 sobre este tema, esto es, con el título: El poder de la mente.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. changos... eso si es metafísica pura...je

    ResponderEliminar
  6. Fiuuu!!!
    al menos cuando nació mi hermano no deseé que se muriera,
    solo que no hablara
    y si, habló hasta los cinco años.



    Hola! pasando por aquí.

    ResponderEliminar
  7. Jajaja, a pesar de ser hija mayor nunca tuve problemas con akello de los hermanos creo que me duro muy poco la etapa de hija unica...
    Bsox

    ResponderEliminar
  8. ¡Qué cruel eres! Mira que la historia se me hizo triste...

    ResponderEliminar
  9. Buenísimo. Pobre Magda, justo cuando ya empezaba a querer a la cosita esa latosa y llorona le llega el acto fallido; muy cruel, pero cierto como la vida misma, que a veces no da tiempo de arrepentirse.

    ResponderEliminar
  10. Eliesheva30/6/09 15:15

    Nada de anónimo, sí puse ni nombre, pero supongo que algo me falló.

    ResponderEliminar
  11. Tenía un profesor en la prepa que daba clase de "Desarrollo Humano" o "Terapia Psicológica Grupl para Adolescentes" o algo así, y siempre se la pasaba haciendo chillar a sus alumnos señalandoles los problemas que contaban en clase. Menos a mi. Cuando conté que tenía un hermanito recién nacido, empezó a cuestionarme si no me sentía mal por la falta de atención de mis padres, o si no me sentía desplazado o envidioso.

    Como estaba chingando tratando de sacarme las lagrimas, me encabronè y le contesté:

    "¿Bueno, y qué chingados quiere que le envidie a mi hermanito? ¿Su chupón? ¿Sus piernas ineficientes para caminar? ¿Su boca babeante y carente de dientes?"


    JAJAJAJAJA, yo también te quiero... golpeándote la cabeza!!!

    ResponderEliminar
  12. Ash yo comenté en el Gael -FB- pero aqui va de nuevo:

    Jajajajajajajajajaja me encantan tus relatos con finales trágicos, me en-can-tan.

    Bésame.

    ResponderEliminar
  13. Pués por ser la hermana menor no me hace mucha gracia el relato, no me gustaría que me hubiese pasado a mí.

    Pero... lo confiezo, si hubiese tenido una hermana lo habría hecho, aunque con mi suerte no se muere :/

    ResponderEliminar
  14. Yo secundo a Óscar Wilde.

    "Ten cuidado con lo que deseas...
    ...Porque puedes conseguirlo".

    Yo por eso nunca subí escalones con mi hermana en brazos. No fuera a ser.

    ResponderEliminar
  15. Me acordé del cuento ese de la "mano del mono"....

    Por eso es mejor no desear nada...

    ResponderEliminar
  16. No mames.

    Quedó buenísimo, el fin trágico me hizo recordar que aún tengo sentimientos, antes de eso, estaba cagándome de la risa.

    ResponderEliminar
  17. Eres un malo maldito.

    Pero me gustó.

    ResponderEliminar
  18. Por eso, por eso yo fui el de enmedio...

    Pinches trastornos obsesivos-compulsivos. Parece que cada vez que leo uno se adapta perfectamente a mi. Aunque yo nunca he matado a nadie. Solo a un perro de un piedrazo en la cabeza. Ahora ya dejo que los pinches perros me ladren, ya se que si me emputo los puedo matar y me pongo triste.

    Tengo pedos, me cae.

    ResponderEliminar
  19. que negro!
    y yo soy la mayor, senti feo por que asi sentia yo :(

    ResponderEliminar
  20. Es como uno de esos cuentos de la cripta. si sabes no?

    ResponderEliminar
  21. Eres maaaaaaaaaaaaaaaaaaaalooooo, pero con una genial imaginación!

    ResponderEliminar
  22. we... CALLATE!!!

    en estos momentos ando cuidando del hijo de una de mis mejores amigas, OMG es niño es un pedacito de cielo, un amooooor de bebé (tiene 5 meses) y yo que me pongo a leer tu post

    grrr se siente REgacho, ahorita lo tengo entre mis brazos... pfff... te odio wee te odioo, me has hecho llorar

    ResponderEliminar
  23. mi vecino se golpea la cabeza cuanod no le dan algo

    ResponderEliminar
  24. yo quiero mole, nunca en mi vida lo he comido

    ResponderEliminar
  25. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.

    Debería estar contenta si de todas formas obtuvo lo que quería.

    ResponderEliminar
  26. Confirmo parte de mi recién adoptada teoría, esa que dice que todos somos malos (aunque unos quieren quedarse -o pasan más tiempo- del lado bondadoso.

    Chale...

    ResponderEliminar
  27. ·B.tO: También reí mientras lo escribía, y eso que soy "el menor".

    ·Dr. KFC: No quise alargarlo tanto. Como sea, qué bien que te haya gustado, gracias.

    ·José: No mames que enamoras, we.

    ·El Belo: Hay que desearlo siempre y cuando estemos seguros de que no nos arrepentiremos. Checaré tu texto. Saludos y güélcom.

    ·Alnilam: Tomaré eso como que te gustó, jaja. Saludos y güélcom.

    ·Malquerida: Yo quisiera que muchos no hablaran, ojalá se me cumpla. Saludos y güélcom.

    ·Vivienne: Yo soy el menor de la familia y sí tuve problemas con mis hermanos... Era yo quien no los quería. Saludos.

    ·MnS: ¿Cruel yo? Cruel ella que anda deseando esas cosas.

    ·Eliesheva: Como ya dije, no hay que desear cosas hasta estar seguros de que no nos arrepentiremos. Saludos y güélcom.

    ·Morinakemi: Esos maestros deberían tener prohibido dar clases, luego hay cada pendejo que les cree. Hiciste bien en darle esa respuesta. Gracias, yo seguido me pego en la cabeza. Saludos.

    ·Lady Jesus: Siempre andas sonrojándome. Bésote.

    ·Sammy: También soy el menor de la familia y, aún así, me hizo gracia. "Todos somos crueles". Saludos.

    ·Mar: Así mero, no hay que desear cosas buenas que parezcan malas... Ah, no, así no era. En fin, tú siempre resumiendo mis posts; tus comentarios siempre rifan cabronamente.

    ·MIN...: No lo he leído, espero hacerlo pronto (si lo tienes, rólalo).

    ·Guapachoso: Muchas gracias, te hubieras reído al final también... como yo lo hice. Saludos y güélcom.

    ·ge zeta: "Malo maldito", esa definición me gusta. Gracias.

    ·Kyuutz: "Los puedo matar y me pongo triste", jajaja. Me parece bien tu manera de autocontrolarte... Los TOCs, son culerísimos.

    ·Ann: ¿Negro como Johnny Laboriel o disfrazado como Michael Jackson? Ok, no... Creo que todos hemos sentido algo similar en algún momento, ya sea con familiares o conocidos; nada para preocuparse. Saludos.

    ·Perro fiero: Estaba bien chaqueto-cagado ese programa, we.

    ·Priscila: Gracias, me gustó la contundencia en tu comentario. Saludos y güélcom.

    ·Letty: Mea culpa, creo que no fue adrede.

    ·Akisuki: Pégale tú también.

    ·Pipo: Hay hartos restaurantes, aunque mejor ve a una fondita, ahí saben más chidos.

    ·Thermoplasta: Pos es lo que digo, sus deseos fueron órdenes.

    SALUDOS A TODOS Y MUCHAS GRACIAS.

    ResponderEliminar

Su opinión es muy importante para mi ego.

NOTA: Debido al spam, se moderan los comentarios en entradas antiguas.