Una historia en común...

Escrito por el 17 de julio de 2009

Leopoldo y Magdalena tenían una historia en común: Habían sido novios y, según ellos, se amaron como nunca amarán a nadie...

Todo en su romance fue bastante bueno; compartían —sinceramente— los mismos gustos en música, lectura, cine y todo lo que sea que les pudiera gustar. Pasaban casi todo el día juntos, eran el uno para el otro (o al menos eso parecía). El tiempo, el cuerpo y la mente de ella: eran el tiempo, cuerpo y mente de él; y viceversa... Pocas veces se puede ver a una pareja que diga amarse y que se les crea sin dudarlo.

Al verlos juntos, no se podía evitar sentir envidia y ganas de estar en una situación similar con alguien. Era realmente soprendente la sincronía que tenían para reír y decir ciertas cosas al mismo tiempo; no lo planeaban, sólo surgía. El brillo en los ojos de ambos cuando se miraban entre sí era imágico e inconfundible... Eran capaces de hacerle creer a cualquier incrédulo que el amor de verdad existe.

"Mi cariñito", le hacía llamar él; "My nobody else", le hacía llamar ella... Y sí, se cantaban las respectivas canciones cuando se emborrachaban juntos. Lo suyo parecía una historia realmente de película.

Pero, como dicen, todo era demasiado bueno para ser cierto... A Magdalena le otorgaron una beca para estudiar en el extranjero (beca para la que se postuló en secreto, tanto que ni Leopoldo se enteró) y decidió aceptarla e irse sin decir nada. Y así fue, Magdalena se fue al extranjero sin despedirse de Leopoldo: Era incapaz de soportar el tener que despedirse del amor de su vida, según ella.

Cuando Leopoldo se enteró de que Magdalena se había ido sin despedirse y, peor aún, de que todo lo mantuvo en secreto, sintió un enorme vacío en el estómago y pensó que su corazón se detenía para no reanimarse jamás: Fue la noticia más impactante que había recibido en toda su vida. Lloró, lloró mucho y en silencio; pero sólo una vez.

Pasaron cinco años de Magdalena en el extranjero. Cinco años en los que Leopoldo no le escribió, ni contestó sus mails... nada. Cinco años en los que Magdalena espero con ansias regresar para poder abrazarlo y explicarle por qué había hecho las cosas de semejante manera. Cinco años en los que Leopoldo evitó hablar de ella a toda costa con quien fuera; mientras esperaba con ansias el regreso de Magdalena y una explicación. Cinco años en los que ninguno de los dos pudo conectarse con ninguna otra persona. Cinco.

Leopoldo se enteró de que faltaban tres días para el regreso de Magdalena; dudo mucho si debía ir o no. El día llegó y por fin se convenció de que tenía que ir al aeropuerto a recibirla...

Increíble, pero cierto: En cuanto se vieron, aquel brillo tan peculiar regresó a los ojos de ambos (aunque esta vez, era más el brillo en los de ella que en los de él); sonrieron y se abrazaron tan fuerte como pudieron... Lloraron juntos, como en los viejos tiempos.

Del aeropuerto se fueron a comer, a ver películas, platicaron como si nada hubiera pasado... Leopoldo no reprochó nada y cuando Magdalena intentaba hablar sobre el tema, él le decía que no era necesario y la besaba para callarla. Ese día terminaron juntos en la misma cama —justo como en los viejos tiempos—. Durmieron juntos, abrazados y con una sonrisa; Magdalena no podía creer lo que estaba pasando, ella estaba casi segura de que Leopoldo la odiaría después de tanto tiempo.

Así pasó un mes. Ambos recordaron viejos tiempos e inventaron un pasado juntos para esos cinco años. Magdalena hablaba ilusionada del futuro que tendrían juntos y Leopoldo aceptaba sin chistar. Todo era perfecto nuevamente (al menos para Magdalena). Un día, después de haber tenido sexo, mientras Magdalena se recostaba sobre el hombro de él, surgió una conversación inolvidable para ambos:

—Será genial nuestro futuro, my nobody else... Nada nos podrá separar. —dijo ella.
—Nada ni nadie, para tu desgracia... —replicó él.
—¿Pasa algo? ¿Ya no soy tu cariñito?
—Ja. Claro que no.
—¿Entonces? ¿Cómo me dirás ahora? —preguntó Magdalena bastante intrigada.
—"Mi putita"...

Magdalena no supo qué decir, se quedó sin palabras; sintió un enorme vacío en el estómago y pensó que su corazón se detenía para no reanimarse jamás... Lloró, lloró mucho y frente a él. Sentía culpa y sabía que lo que acababa de pasar había sido poco comparado con todo lo que de verdad se merecía.

Mientras seguía llorando, Magdalena sólo pudo decir: "Gracias por no odiarme". Leopoldo se limitó a sonreír, vestirse y salir del cuarto sin despedirse.

Nunca se volvieron a ver.

22 Comentarios

  1. Auchhhh...

    Hubiera preferido no volver sinceramente y a ultimas lo mandaba al keke

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  2. No mames, se te debería prohibir publicar algo así en viernes. Nochingues.

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  3. Bravo Maestro!
    clap, clap, clap
    Me haz dejado sin palabras, la ojetes en accion jeje
    Por eso es mejor la honestidad me cae pichis viejas

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  4. ¡Tómala barbón! ¡Qué finaaaal! "¿Quién iba a pensar que Darth Vader era el padre de Luke?"

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  5. Hey,


    Magdalena, te dije que lo mantuvieras en secreto.


    P.D. Te quiero, de putita.

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  6. MMM, regresé porque perdí un comentario gandalla en alguna parte. Si lo encuentras me puedes avisar?

    Por cierto, que buena historia, me tuvo atento en cada momento.

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  7. K y P tenían una historia en común: Habían sido novios y, según ellos, se amaron como nunca amarán a nadie...

    la historia sigue IDÉNTICA hasta los apodosAmbos se llamaban a si mismos "my black diamond" y sí, se cantaban esa canción cuando estaban juntos. Pero todo era demasiado bueno para ser cierto.

    Un día, K se dió cuenta de que P emigraría después de obtener una beca para estudiar en el extranjero y se iría. Y sucedieron muchas cosas, demasiadas para tan poco tiempo y para un comentario en blogger. Al final, K pudo decir "Gracias por no odiarme", y todos se terminó.

    Nunca se volvieron a ver.

    (joder, me removiste la memoria... y mira que casi JUSTO hace un año...)

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  8. Wow. Eso es saber dar un golpe. Excelente historia.

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  9. "Mi putita"

    El amor no existe. La felicidad tampoco (y ´lo peor es que los medios nos han metido la falsa idea de que el amor es para siempre).

    Auch.

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  10. La venganza es un plato que se come frío ¿verdad?

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  11. and please remember, that I never lied; and please remember, how I felt inside; now, honey, you got to make it your own way, but you'll be alright now, sugar; you'll feel better tomorrow, come the morning light now baby... and don't you cry tonight...

    La noche.

    (Si, me emocioné. Chale, mátame).

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  12. =O que historia tan poca madre.... te hace pensar sobre lo vacías que pueden llegar a ser las cosas que consideramos son las que más nos llenan...

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  13. Arrrggghhh!!

    ¿Por qué me haces esto a miiii?

    *Colapso* estaba tan buena, y que final.

    Acepto que estuvo bien, buen final.

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  14. Dignidad, sinceridad, pero ps ya eran cinco años, tenía que desquitarlo hasta que ya saciara sus necesidades carnales ¬¬ jajaja... excelentehistoria.

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  15. Me encantó! Desde el principio supe que él se iba a desquitar... si yo también soy rencorosa.

    Q poca de la tipa al pensar que podía hacer todo lo que quisiera y se le iba a perdonar como si nada..

    Todo tiene un precio, incluso el amor.

    Saludos

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  16. Eliesheva18/7/09 18:29

    Tras leer tu historia no pude evitar recordar este texto de Jodorowsky:

    Crimen Pasional

    Cuando su amada huyó con otro, una herida profunda se le abrió en el cuerpo, del cuello al ombligo. Resistió el dolor hasta que la lesión cicatrizó. La mujer, arrepentida, regresó a su lado. Él se arrancó la cicatriz, y con ella, convertida en espada, le cortó la cabeza.

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  17. "Puta desagradecida" también habría quedado (y más por la segunda palabra).


    PD. Mala noticia; ya hay empliado nuevo en la Sánchez.

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  18. auch, si me dolio y quiero llorar, pero al final es lo menos que merecia asi que aguanto. es una muy buena venganza...

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  19. Que historia! me dejo realmente enganchado hasta el final, excelente.

    Bien merecido por Putita.

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  20. Ahm.
    ¿Es muy vergonzoso admitir que no le encuentro ninguna propiedad peyorativa a ese adjetivo empleado de esa manera (en diminutivo y precedido por su respectivo pronombre posesivo)?

    Pero bueno, sabemos que fue utilizado con fines nada pasionales ni similares.

    Qué bonita historia. Tiene un final feliz.

    Esperar cinco largos años para devolver un gesto como ése, y poderlo hacer de la manera más exitosa posible, no puede ser catalogado de otra manera que no sea un final feliz.

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  21. ·Vivienne: No. Ella sabía que se lo merecía, no había nada que pudiera hacer... supongo.

    ·Marco: ¿Eso significa que te pareció bueno o malo? Saludos y güélcom.

    ·Athmoz: Muchas gracias por las palmas. Qué bien que te gustó. Saludos y güélcom.

    ·KFC: No sé de qué comentario gandalla hablas. Gracias, qué bien que te gustó, en serio.

    ·Kyuutz: No creas que ya olvidé que me debes esa historia. Una disculpa por recordarte a la susodicha. Saludos.

    ·Janus: Muchas gracias. Saludos y güélcom.

    ·Lady Jesus: Frío, muy frío.

    ·Mackie: Pues no era mi intención hacer pensar nada más allá de la venganza, pero qué bien que te ha gustado. Saludos y güélcom.

    ·Rosada: No te hice nada, soy un "pocotón de amor", ¿recuerdas? Muchas gracias, qué chidito que te haya gustado. Saludos.

    ·pIpO: Era justo y necesario que "expulsara" su estrés. Gracias, saludos.

    ·Priscila: Lamento no haberte dado la bienvenida antes: Saludos y güélcom... Estoy muy de acuerdo contigo, todo tiene un precio; y a todos nos llega la hora de pagar, según yo. Gracias por comentar, qué bien que te gustó.

    ·Eliesheva: No había leído ese cuento, conseguiré "El tesoro de la sombra". Gracias. Saludos y güélcom (creo que tampoco te lo había dicho).

    ·[MnS]: No sea grosera, niña, deje de escuchar a Bunbury. Qué mal plan que no me reservaste mi lugar en la farmacia.

    ·Ann: No llores, no es necesario, se lo merecía. Saludos.

    ·Deephardy: Qué bien que te haya gustado, gracias por comentar. Saludos y güélcom.

    ·Mar: No, no es vergonzoso. Y sí, es un final bastante feliz... Tú siempre resumiendo mis posts perfectamente. Me encanta. Saludísimos.

    SALUDOS Y GRACIAS A TODOS.

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  22. yo me fui y por guey no corte con "mi amor" en ese tiempo, acabé haciendo las cosas pior..le puse el cuerno y no obstante, cuando volví, mi subconciente me traicionó y todo se supo... trágico.

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Su opinión es muy importante para mi ego.

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