Archive for marzo 2009

No es hambre, es amor...

—Ya no quiero— dijo Toñito.
—Tienes que comértelo todo, no sabemos si mañana habrá comida— dijo su madre.
—No, ya no quiero. Ya me llené...
—Hay niños en África que matarían por comer la mitad de lo que tú quieres desperdiciar.
—Pues qué niños tan malvados, con razón Dios no les manda comida.
...

Hoy Antonio (ya no "Toñito") recuerda con nostalgia las palabras de su madre, al mismo tiempo que ve a sus tres hijos cada día más delgados y a su esposa con una depresión post-parto (desde hace 10 años que nació el último) incurable.

Tiene hambre y sus hijos también. Mataría por comer la mitad de lo que desperdició tantas veces, y sus hijos también. Hace más de 10 años que no prueba un taco al pastor, sus hijos nunca. Su estómago ruge más que nunca, el de sus hijos también. Pero sin duda, lo peor no es el hambre: no soporta más el ver a su mujer triste y sus hijos sufren ante la indiferencia de su madre. Ha decidido tomar una decisión drástica, sus hijos lo apoyan...

Antonio prepara todo, su esposa sigue sentada en la misma silla contemplando el horizonte —hace lo mismo desde hace diez años—. Antonio acecha por unos momentos y se lanza al ataque, tiene dominada a su presa. Mientras la asfixia, le susurra al oído: "Esto lo hago por tí, quiero que seas feliz. ¿Recuerdas tu canción favorita?"... Laura —esposa y madre—, suspira, sonríe como no lo hacía desde hace mucho tiempo y muere feliz...

Al día siguiente, Antonio y sus hijos están sentados alrededor de la mesa sonriendo y degustando el mejor platillo de sus vidas sin cargo alguno de conciencia. Se miran unos a otros y Antonio exclama:


¿Recuerdan la canción favorita de su madre?

Todos en la mesa sonríen, Antonio da la señal —un, dos, tres y...—. Al unísono, todos comienzan a cantar el coro de dicha canción:

"Ahhhh!... Come de mí, come de mi carne
Ahhhh!... Entre canibales
Ahhhh!... Tómate el tiempo en desmenuzarme
Ahhhh!... Entre canibales"

Nunca habían cantado con tanta fuerza y placer, están entre caníbales. Todos son felices... no se sabe por cuánto tiempo.

P.D.: Hoy no hay posdata.

Ocio Zen...

Porque me preocupo por ustedes y por su salud mental, clávense en la textura de este koan:

—¿Cuál es el sonido de un pedo en el vacío?— preguntó el maestro.
Psssssssshhhh!— contestó el discípulo.
¡¡¡Kuatsu!!!— grita el maestro y con su bastón le pone una paliza al discípulo.

Al día siguiente:

—¿Cuál es el sonido de un pedo en el vacío?— pregunta nuevamente el maestro.
—Hay silencio por parte del discípulo, se limita a pujar... se ha cagado.
—El maestro cede su asiento al discípulo.

Espero alcancen el satori pronto.

P.D.: Una disculpa a los verdaderos maestros zen.

A falta de pan, risa...

Manuel es un experto en sonido, trabajó mucho tiempo montando espectáculos y organizando eventos, pero últimamente esta pasando por una mala racha: su negocio se fue al carajo y todo lo está saliendo mal. No está nada orgulloso sobre lo que va a hacer, pero se ha decidido y ahora nada lo hará cambiar de opinión...

Ahí está Manuel —"el popochas", pa' los cuates—, dando vueltas alrededor de la parada del camión, ensayando una y otra vez su discurso inicial. Se ha cansado de buscar y no encontrar trabajo, está desesperado, por lo que hoy se ha decidido a debutar.

Pasa un camión, no se anima. Pasa el segundo, tampoco. Pasa el tercero, más nervios. Por fin se decide después de escuchar esa voz interna que todos tenemos: "Ya wey, puto si no te subes al que sigue", dijo la voz.... —Cámara, ahora sí, ahí les voy...— replicó Manuel.

Llegó el siguiente camión a la parada, Manuel persigna encomendándose a Dios y se sube bruscamente:

"¡Buenas tardes damas y caballeros! Lamento interrumpirlos en el camino de regreso a sus hogares, prometo no quitarles mucho tiempo. No están ustedes pa' saberlo, ni yo para contarlo, pero yo soy una víctima más de la crisis y el desempleo en este país. No pretendo conmoverlos ni mucho menos, pero la necesidad de comer es lo que me ha hecho treparme a los camiones para conseguir dinero de la manera más honrada posible. No les voy a decir que mi hijo tiene cáncer, ni que mi esposa se está muriendo por la falta de dinero para comprar sus medicinas y mucho menos que acabo de salir en la cárcel..."

Ante las palabras de Manuel: Doña Lupe esconde su cadena de oro dentro de su blusa. Miguel finge haberse quedado dormido. Luis se guarda su celular en la entrepierna. Nancy abraza a su novio Gerardo. Gerardo se quita el reloj para esconderlo. Daniel esconde la mochila que contiene su laptop, debajo del asiento. Tania se baja las mangas de su playera para ocultar sus pulseras de oro. Rubén ni siquiera se toma la molestia de quitarse los audífonos. El resto de los pasajeros, simplemente ven a Manuel como un limosnero más.

Manuel continúa con su discurso:

"[...] NO, nada de eso. Mi intención el día de hoy es arrancarles una sonrisa, mediante uno que otro chiste. Y si después de mis chistes gustan ayudarme con una monedita, se los agradeceré de todo corazón."

Los pasajeros están incrédulos, el chofer ha apagado el radio. Nadie se esperaba que Manuel dijera lo que acababa de decir.

Manuel está demasiado nervioso. Comienza con chistes del tipo "¿en qué se parecen...?", una que otra persona sonríe. Prosigue con chistes de gallegos, la respuesta va siendo un poco más positiva. Intenta con chistes sexistas y parece que le va mejor, aunque nadie se ha carcajeado todavía. Hace la prueba con chistes sobre cubanos y aparecen las primeras carcajadas... los nervios se han ido, se siente confiado.

"El popochas" comienza a recordar toda clase de chistes y los actúa de manera impecable, es el rey del humor callejero. Los pasajeros se están carcajeando, nada ni nadie lo detiene. La infinidad de veces que montó espectáculos para comediantes y su increíble memoria lo respaldan. Sigue incrédulo sobre lo que está logrando.

Uno a uno salen los chistes de su boca sin pensarlos dos veces. Sin darse cuenta, ha comenzado una especie de monólogo:

"[...] Como los pinches maridos que son incapaces de encontrarse la riata para orinar sin ayuda de la esposa...": Doña Lupe suelta una carcajada estruendosa.

"[...] O las veces en las que terminas de cagar y no hay papel en el baño. ¿Qué haces? Pos usas el calcetín. Ni pedo, un culo limpio vale más que un pie descalzo...": Miguel dejó de fingir estar dormido desde el chiste de los cubanos y ahora se ha comenzado a carcajear.

"... y ni hablar de los güeyes que aprovechan que todos están en su hora comida para cagar en el baño de la empresa. Porque es mejor perder 15 minutos de comida, a ser apodado 'el zorrillo'...": Luis está llorando de la risa.

"... o las viejas que tienen ganas de tirarse un pedo cuando están con su novio, pero que saben que si lo hacen perderán todo tipo de privilegios para llamar 'cerdo' al susodicho. ¿Qué es lo que hacen entonces? Pues te dan un besote mientras dejan salir el alma del frijol... ¡son cabronas!...": Nancy se carcajea, sabe lo que ha hecho.

"... Y por otro lado están los cabrones que cuando la necesidad los obliga a cagar en casa de la novia, prenden un cigarro. Ni les gusta fumar a los güeyes, pero bien que están con su cigarrito sentados en la taza. Eso sí, ya que terminaron, se esperan en el baño otros 10 minutos con la ventana bien abierta fume que fume y que al lavarse las manos usan un chingo de jabón, para aniquilar aún más la pestilencia...": Gerardo, ya con su reloj puesto, comienza a sentir ese dolor de abdomen tan característico que da cuando uno se ríe mucho.

"... O el otro tipo de especímenes que se meten muy propios con su laptop a hacer caquita. O sea, no tengo nada en contra de la tecnología, pero tampoco chinguen... luego por qué se les 'infectan' esas cosas y le echan la culpa quesque a un virus...": Daniel sabe que es uno de ellos, intenta controlarse pero no puede, la risa se le ha escapado.

"[...] No sé ustedes, pero yo detesto las playeras o camisas de manga larga, soy bastante descuidado... cuando menos me doy cuenta, percibo un olor fétido y, ¡oh sorpresa!, me doy cuenta que me embarré la manga al momento de limpiarme...": Tania sabe de eso, las lágrimas de risa no se hacen esperar.

"[...] ¿Alguna vez han entrado al baño con audífonos o poniendo música? ¡Pooooota! A mí me gusta escuchar a Chopin cuando quiero una caquita tranquila. Pero cuando tengo diarrea... ¡ni Paganini me aguanta el ritmo!...": Rubén nunca se quitó los audífonos, pero discretamente le había puesto pausa al reproductor casi desde que "el popochas" inició con su rutina. Intento contenerse, pero la risa siempre es más fuerte.

Sin darse cuenta, el show de Manuel ya había alcanzado poco más de 15 minutos. Don Felipe (como muchos otros) tenía que bajarse hace unas cuantas cuadras, pero no le importó pasarse unas cuantas más... Manuel era buenísimo. Carmela grababa al "popochas" con la cámara de su celular. El cacharpo y el chofer iban tan entretenidos con los chistes de Manuel, que ignoraron a más de un transeúnte que les hacía la parada. No había pasajero alguno que no se hubiera carcajeado. 

Manuel terminó su show:

"Pues bueno, eso es todo. Espero haberles alegrado un poco el día y les agradeceré si me pudieran ayudar con una monedita que no afecte su economía. Les deseo que lleguen con bien a su destino... Yo fui-soy-seré Manuel... el comediante urbano. Gracias."

Al terminar su discurso, Manuel hace una reverencia ante su público y recibe una ovación de pie (sí, en un camión... impresionante). Recorre el minipasillo del camión pasando su sombrero frente a cada uno de los pasajero y todos, sin excepción alguna, depositan una moneda/billete dentro de éste.... Manuel no lo puede creer y se despide diciendo:

"Gracias por todo, como siempre he dicho: 'No hay mejor alimento que una sonrisa'. Que Dios los bendiga."

No se sabe cuánto dinero ganó "el popochas" con su primer show, sólo se sabe que ha empezado a dar presentaciones en otras rutas y que ahora vende un disco con lo mejor de sus shows por la módica cantidad de $10 pesitos. Algunos de sus videos ya pueden ser vistos en YouTube y sus mp3's están esparciéndose por toda la Internet.

Es un hecho, "El comediante urbano" se ha convertido una leyenda viviente.

P.D.: O sea sí... pero no.


Ya no importa...

Lamento haber llegado tarde, no me atrevía a venir, no sabía si era correcto —definitivamente no era lo mejor—. No sé si te da gusto el tenerme nuevamente cerca de tí —de hecho, ya no importa—. Te estarás preguntando a qué vine... o tal vez no. Sea como sea, me da gusto que me permitas estar aquí:

Agradeciéndote de nuevo lo que hiciste por mí hace tiempo. Pensando una y otra vez en lo que pudo ser. Considerando tu mirada y tu olor como la imagen perfecta para un Abraxas. Maldiciendo las veces que usaste mi orgullo como alfombra roja. Recorriendo tu cuerpo con mi mente una y otra vez, eso sí, por última vez. Saboreando tus besos. Arrepintiéndome por no haber llegado antes. Tratando de convencerme de que separarnos fue lo mejor. Recordando los momentos en los que te llegaste a deshielar un poco y derramaste unas cuantas lágrimas sobre mi hombro. Ignorando tus recuerdos. Psicoanalizándote por enésima vez. Soñando con compartir lo que juramos compartir. Suspirando sin motivo aparente. Sintiéndome el microbio más feliz del universo. Riéndome contigo. Disfrutando de tí —no entiendo cómo—... 

Pero todo esto ya no importa. De verdad, lamento mucho haber llegado tarde... ni modo... tal vez así tenía que ser.

En fin, muchas gracias por no haberme interrumpido y por permitirme expresar lo que siento. ¿Notas mi sonrisa? Es porque te he perdonado, ya no te odio... ¿Por qué? Porque al fin se cerró el ciclo y hoy —sin ningún tipo de remordimiento— me atrevo a danzar alrededor de tu tumba, burlarme de tu epitafio y escupir sobre tu lápida...  Adiós.

P.D.: Todavía los quiero... lejos.

Tip Finísimo XXI

Tip XXI: Limpiarte las manos con el mantel de la mesa, aún cuando hay servilletas a la mano, es... Finíiiissssimo!.

NOTA: El tener un mantel en la mesa hoy en día, es por sí solo algo... Finíiiissssimo!.

Soy un naco inculto, güey...

"O sea, güey, la televisión sólo te apendeja, güey. Habiendo tantas cosas para hacer, tantas buenas pelis que podrías ver, tantos buenos libros... y tú, perdiendo tu tiempo con esa mierda, güey. O sea, en buen pedo deja de ver tanta mierda, güey."

Cuando:
  1. Diagnosticas los casos antes que el Dr. House y estás enamorado de Cuddy.
  2. Localizas asesinos antes que Dexter.
  3. Adivinas todo antes que Patrick Jane y encuentras harto sexy a la agente Lisbon.
  4. Entiendes el humor involuntario de Sheldon, Leonard, Koothrappali y Howard.
  5. Piensas que un negocio como el de "Los Simuladores", sería altamente rentable.
  6. Comparas a casi todos los gordos con Peter Griffin y uno de tus personajes de caricatura favorito, es Stewie.
  7. Agradeces al cielo la existencia de tipos como Adam y Jamie, para responder tus dudas cuasi-existenciales.
  8. Envidias la vida de Charlie, has visto crecer a Jake y sientes una lástima mezclada con risa incontenible por Alan (los tres Harper).
  9. Et-cé-te-ra.
Entonces, una de dos:
  1. Eres un parásito.
  2. Estás listo para crear tu propia serie de televisión.
No sé ustedes, pero yo encajo con la segunda opción. Por lo que, próximamente:
El episodio piloto de mi serie de televisión, espérenlo... no muy ansiosos.

Ya, poniéndonos un poco serios, creo que la gente que tacha la televisión como algo que te estupidiza: es gente hipócrita. Todos alguna vez nos hemos enganchado con algún tipo de programa, telenovela, caricatura o serie. El pedo está en lo que cada quién ve, hay cosas que de plano NO MAMEN (como el Mariano o los programas matutinos —aunque he entendido que al final las "señoras bonitas" tienen la última palabra: le cambian de canal, apagan la tele o simplemente NO se la creen y ya.—).

Aunque me vea un poco contradictorio a lo que expresé en aquel post marianezco, desde mi punto de vista: el pedo no está en ver o no ver televisión, el pedo empieza cuando comienzas a creerte todo lo que te dictan en ésta. Es decir, la televisión no sirve pa' educar, sirve pa' distraer... y ya.
(OK, ahora sí ya terminé de contradecirme, pero: "Sólo los pendejos no cambian de opinión", me dijeron alguna vez.)

Resumiendo... estoy jodido y radiante —ah no! eso no—

La televisión "te lava el coco"... nomás si te dejas.

Notas para los que no saben de qué series hablo:
1. "House MD"
2. "Dexter"
3. "The Mentalist"
4. "The Big Bang Theory!
5. Duh!
6. "Family Guy"
7. "Mythbusters" ("Cazadores de mitos")
8. "Two and a half men"

P.D.1: Si acaso omití alguna serie de "renombre": no se preocupen, fue adrede, lo más seguro es que no me guste.
P.D.2: Pronto mi definición de parásito... Los quiero... chiflando y aplaudiendo.


Humor es... ¡Paulina Rubio!

 
  
  
 

P.D.: Espero con esto compensar los jitomatazos del chiste anterior. Una disculpa a los fanses... nocierto!.


Tienes que empezar desde abajo...

"Hijo, para cualquier cosa que quieras ser en la vida, debes saber que siempre se tiene que empezar desde abajo: los grandes actores, alguna vez fueron extras; los grandes médicos, alguna vez antendieron en urgencias; los grandes millonarios, alguna vez fueron simples ayudantes; los grandes músicos, alguna vez fueron teloneros; inclusive los reyes, tuvieron que ser príncipes primero; y así con muchas cosas más... Por eso —cuando sepas lo que quieres ser—, debes siempre, SIEMPRE, tener en cuenta que vas a empezar desde abajo."

Lo anterior fue dicho por Tomás a su hijo Felipe, hace diez años. Felipe no hizo ninguna pregunta, sólo miraba atento a su padre, parecía que el mensaje le había quedado claro ya que se limitó a contestar: —Sí, pá'—.

Hoy que Felipe ya tiene veinte años en su haber, su padre lo despierta pasando el mediodía:

—¡Leváaaantate güevos de oro!1— grita Tomás.
—¡Oooora, no chingues, deja dormir!— contesta Felipe.
—Cabrón, mírate nomás: ¿Qué piensas hacer de tu vida si eres un pinche güevón?
—¡Tcht tcht tcht! Estás mal, jefe... Soy un libre pensador.
—¿Mal? Pinche cínico.
—¿Qué? ¿Ya no te acuerdas lo que me dijiste cuando tenía diez años?
—.... (Tomás no tiene pinche idea)
—Mmmtamadre... Me dijiste que pa' todo lo que quisiera hacer tenía que empezar desde abajo, ¿cierto?
—Sí, ya recuerdo. ¿Pero eso qué tiene que ver con no hacer nada?
—¡Ahhh! Pues es tan pinche fácil: Como yo quiero ser todo, empiezo por ser nadie... Así, desde abajo, como me dijiste.

Tomás contestó con un silencio, no supo qué más decir... Pinche Felipe, se lo había vuelto a chingar.

Por lo anterior:

Padres: Mucho ojo con lo que dicen.

Nota
1. En ese tono lo dijo. Si no les jala el link del video, den click aquí y avancen hasta el minuto 6:04.


P.D.: Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.... ¿Ya les dije que los quiero? ¿No? Es que no me gusta mentir... Nocierto... Los quiero... empezando desde abajo.

Hoy... HOY más que ayer...

 ATENCIÓN: Post terapéutico.

Te encabronas, gritas, pataleas y me regañas por algo que no fue mi pinche culpa. Me preguntas "¿Qué hago? Dime tú, ¿qué hago?", una y otra vez. Te contesto y te emputas más. Sigues chingando. Te vuelvo a explicar que no fue mi culpa. Me estás haciendo emputar. Ok, entonces sí... si eso quieres, acepto que fue mi culpa. ¡Ooooh que la pincheverrrga! ¡Ni así te calmas!. Te vuelvo a explicar cómo estuvo el pedo. No me crees. ¿Que lo hice adrede? No mames, cómo crees... ¡Oooh que nooo!... ¡Que noooo!... ¡¡¡CHIINGADAMAADRREEE, enconces SÍIII!!!... Te emputas más, pero ya no sabes qué decir... Ok, ya encontraste qué decir... Ya me hiciste emputar... Ya estamos discutiendo... Ya me emputé más... Sigues chingando... Ok, ya estamos igual de encabronados...  La discusión ha llegado a un punto en el que ya nomás los chingadazos podrían arreglar el pedo. Justo ahora te soltaría el primer putazo, pero algo me lo impide...  Ya sé qué es... Somos hermanos, pendejo... Ya te mandé a la mierda... Me voy antes de que olvide lo que me impide hacer lo que quiero hacer.

Por lo anterior y muchas cosas más, hoy —aunque sea la misma—...

¡HOY CHINGATODATUPINCHEMADRE MÁS QUE AYER!

P.D.: Seguimos con nuestra programación habitual, público conocedor. Los quiero... dando la paz.

Táctica y estrategia...

Rodolfo creyó que se le pasaría pronto lo que sentía. Ambos se han contado todo, desde relaciones fallidas hasta enamoramientos exitosos. Sin embargo, ha pasado un año de "amigos" y Rodolfo sigue enamorado de Leticia en silencio, tiene miedo, no sabe cómo decírselo.  Ella es perfecta ante sus ojos, nunca nadie lo había puesto tan nervioso. Cada que Leticia se acerca, él siente un cosquilleo en el pene, los pelos del escroto se le erizan y lo único que su cerebro es capaz de procesar es esa sonrisa estúpida, típica de cualquier enamorado; aún no logra explicarse cómo es que ha podido callar tanto. Leticia sabe lo que él siente —lo nota en su mirada—, pero su condición de mujer le da el derecho de hacerse pendeja a pesar de saberlo.

Rodolfo sospecha que Leticia sospecha lo que él siente y que si ella no se ha alejado, es porque tal vez existe una remota posibilidad de que estén "juntos". Las personas a su alrededor también han notado la atmósfera creada alrededor de ambos...

Del lado Leticia:

—¡Güey! ¿Qué pedo con Rodolfo y tú, eh?... Se ve que está pero si bien clavado contigo, güey— dicen las amigas a Leticia.
—¿Sí? Pues no creo, no me ha dicho nada... Somos amigos.— contesta Leticia con tono soberbio.
—¡Güey, no mames... es obvio que lo pones nervioso!
—Jijijijiji...

Y del otro lado:
—¿Y qué pedo con Leticia, cabrón, te la quieres coger vea'?— pregunta el amigo borracho.
—¡Noooo gggüé! O bueno, sí... Pero es que éste pedo va más allá de eso— contesta Rodolfo.
—¡Ay sí, pinche mamón! Me vas a decir que no va a ser coger sino "hacer el amor", 'tas pendejo güey!
—Neta que esta vieja sí me gusta "bien", güey. El pedo es que no sé cómo decirle.
—Pos así nomás, suaveciiiito déjasela ir.
—Fuera tan fácil, pendejo... 

Al día siguiente en la escuela pasa lo mismo: Leticia se acerca alegremente hacia él y Rodolfo la espera con su sonrisa idiota. Platican como siempre; juegan, bromean y se abrazan como nunca... hay tensión sexual. Todo indica que el gusto es mutuo. Ha llegado el momento de despedirse y él por fin se atreve:

—Como siempre, me la paso a toda madre contigo...— dijo Rodolfo.
—¡Ay ya sé! Yo también me divierto mucho contigo, tonto— contestó Leticia.
— ¿Te late si salimos mañana?
—¡Va! Traigo ganas de ir al boliche, la última vez estuvo padrísimo. ¿Vamos?
—Sí, me parece bien, paso por ti mañana por ahí del mediodía.
—¡Genial! ¡Ahí te espero,  le avisaré a mis amigas!
—¿Qué? No no no no! nomás tú y yo.
—Pero si vamos más, como la última vez, está más padre.
—Sí pero esta vez quiero salir nomás contigo... solos... Que sea la primera vez de muchas, ¿no?.
—(Sonríe) Ok... está bien, mañana nos vemos.

Leticia realiza el combo apendejador: sonrisa, abracito, besito de despedida y media vuelta... —¡Pinche Leticia, hasta la espalda la tiene bonita!— pensó Rodolfo (aunque realmente le estaba viendo las nalgas), para después darse cuenta de que nuevamente traía puesta la cara de idiota que tanto odiaba usar —¡Chingaaaadamaaaadre!— decía cada que se descubría con esa cara.

Y ahí estaba Rodolfo, sobrio en viernes, considerando todos los escenarios posibles y preparando su speech para por fin declararle su amor a Leticia. Nada se le ocurría y no quería usar el típico "Me gustas... ¿cogemos?", por lo que pensó en decirle algo así como:

"La verdad me gustas, me gustas mucho. Nunca creí atreverme a decírtelo, pero tengo motivos suficientes para estar enamorado de tí... Me gusta sentir tu presencia, saberte a mi lado y que cuentes conmigo. Adoro el brillo en tu mirada, no hay nada que disfrute más que el hipnotizarme y perderme en tus ojos. Sé que muchas veces me he burlado de tu risa escandalosa, comparándola con la del pájaro loco, pero la verdad es que me encanta. Tal vez no parece, pero me pones muy nervioso... me haces ser más pendejo de lo que ya soy. En pocas palabras: eres una bonita razón para creer en la existencia de Dios."

Pero no, no quiso parecer cursi —y mucho menos un poeta barato—; de hecho, hasta vergüenza de sí mismo sintió. Así que siguió pensando.... pensando... pensando y pensando... nada....

Se le ocurrió pensar en lo que a ella le gustaba y por fin recordó la pasión que sentía Leticia por Benedetti. —¡A güevo! ¡Táctica y estrategia!— se dijo emocionado y empezó a memorizar...


*Reproductor de audio, por si estás leyendo desde el feed.*

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Se aprendió el poema y estaba dispuesto a decírselo sin titubear para rematarlo con un "Te quiero para mí... ¿Tú me quieres para tí?", apenas se terminaran de saludar y antes de ir a ningún lado. Repitió el poema y la frase una y otra vez frente al espejo, y también ya una vez acostado en su cama hasta quedarse dormido...

Llegó el día siguiente. Rodolfo estaba más nervioso que nunca. Pensó en inventar algún pretexto para cancelar pero escuchó internamente un "Puto si no", por lo que se alistó y se puso el suéter que tantas veces le había chuleado Leticia. Ensayó por enésima vez frente al espejo y recordaba la tarde del día anterior en que habían estado juntos como nunca... Estaba listo, nada podía salir mal...

Y ahí estaba, en la entrada a la casa de Leticia, ya no había marcha atrás... —No sé cómo ni sé con qué pretexto... ¡a güevo!— dijo, suspiró y tocó el timbre con las piernas temblándole...

Leticia abrió la puerta de la casa y Rodolfo notó que se veía más hermosa que nunca, recorrió el jardín hasta llegar a la entrada donde estaba el señor táctico y estratégico....

—¡¡¡AMIIIIIGOOOOOOO!!!— exclamó Leticia y abrazó fuertemente a Rodolfo, pero en un abrazo claramente de vieja a amigo.

Rodolfo se quedó perplejo...
—¡¡¡PPPPUUUUUTTTAAAMAAAADDDRRREEEEE!!!— pensó. Leticia nunca había hecho eso. NUNCA le había dicho "amigooo". —¿Por qué hoy? ¡¿Porquéporquéporquéeeee?!— se torturaba.

Y fue así como Leticia, sin decir gran cosa... le había cagado el plan y las ilusiones...

Jugaron boliche, Rodolfo ganó por diferencia aplastante —siempre se dejaba ganar y Leticia lo sabía— y se prometió nunca volver a imaginarse siquiera en decirle o insinuarle NADA a Leticia... puto.

P.D.: Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia. Este post NO fue terapéutico. Repito, NO fue terapéutico. Los quiero... bien lejos.


Tip Finísimo XX

Tip XX: Usar siempre el mismo par de tennis/zapatos desde hace ya casi dos años (o más) —a pesar de tener ya unos más nuevos—, nomás por la simple razón de que te gustan mucho y no encuentras un modelo igual por ningún lado, es... Finíiiissssimo!
*Confieso que siempre he odiado los Converse, pero al ver éstos: fue simple amor a primera vista.*

Felices XV años...


Hoy, después de haberme desayunado unas ricas enchiladasverdesgratinadasnomamesquépinchedelicia! —por ahí de las 13:30 hrs.—, no sé cómo carajos es que terminé en una expo de quinceañeras... Bueno, sí sé por qué, pero no sé cómo es que acepté ir... ¿y saben qué?... no me arrepiento. Ustedes perdonarán, pero: o soy un gran degenerado o realmente las quinceañeras actuales están bastante apetecibles, voto porque realmente están más buenas que antes (soy modelo 88 aclaro y no, no soy pedófilo1)

El costo para poder acceder libremente a la expo era de quince devaluados, pero yo no quise entrar porque —pa' qué chingados—; así que me quedé perdiendo el tiempo en la entrada2. En fin, estaba yo ahí sentado analizando a las personas que entraban y salían, cuando de pronto.... ¡VvvVvVáaaaalgame Dios!... Un angelito con vestido de quinceañera salía de la expo para dirigirse al baño de mujeres, acompañada de por quien supongo que era su madre (una mamacita, también); sólo la ví pasar de ida y vuelta sin darle mayor importancia —¡¡Pppppffff!!!— pronunciaba yo mentalmente cada que la veía y en ese momento no se me ocurrió relacionarla con la pasarela que había notado desde que llegué.

Pasaba el tiempo y yo seguía esperando a que las personas con las que iba salieran pa' poder irnos. Mientras esperaba aburrido escuché al "anfitrión" anunciar que iba a haber una exhibición de baile —¡Mmmta madre! A esperar más tiempo— dije. Primera llamada... segunda llamada... comenzamos... Salieron güeyes medio putones a hacer su showcito, después una copia de este "azteca", y al final unas bailarinas rrrriquísimas también. —¡Sssssabrosas!— gritaba yo ahogando mis gritos (contradictorio pero bien poético, ¿apoco no?) mientras empezaba a disfrutar un poco del estar esperando.

Así pasó la exhibición de los bailongos hasta que el "anfitrión" dijo algo así como:

"Y ahora, para todas ustedes princesas hermosas, el desfile con los vestidos de los diseñadores blah blah blah blah"

—¡Aaaay cabrón! ¿Será?— Y sí, empezaron a desfilar las "señoritas" en sus vestidos de "princesas": una mamacita, dos mamacitas, tres mamacitas... ¡mi ssssabrosa!. —¡Qué buen evento!— repetía yo una y otra vez, mentalmente claro. Terminé de ver el desfile bastante apendejado ya y esperé un poco, parecía ser que el evento ya había terminado. Después del desfile comenzaron a salir, no juntas, las "modelos" ya sin sus disfraces: todas se veían bastante ricas, aunque no de quince años... me limité a suspirar...

En fin, terminó el evento. Salimos y lo primero que se me ocurrió decir fue:

Quiero ser chambelán...

Notas
1. Tengo 20 primaveras. Y sí, puedo ser un degenerado... pero no con alguien de quince años.

2. La entrada y la expo eran separadas por un simple "divisor", como esos que hay en las filas de los bancos, y un "cadenero", así que podía ver gran parte de la expo desde afuera y noté que había una pasarela instalada.

P.D.: Espero me sepan entender y no malinterpreten lo que aquí plasmo, de verdad... Los quiero... dejando sus piropos/cumplidos...



Un, dos, tres... y Radiohead.

Después de los tomatazos que me tocaron a raíz de la gracia de Dios —en donde quedó claro que no les gustó mi remake, infinitamente superior a aquél donde sale Cameron Díaz—, estimados diez lectores, les recuerdo que pueden seguir depositando sus piropos/cumplidos (se vale repetir).

También les dejo la foto prometida del plomero filósofo:

 
*Click para agrandar* 
Foto inspirada en este post del NEB: CLICK.

Como varios ya habrán notado, he cambiado de nuevo el template del blog. Sé que el anterior duró muy poco, pero la verdad es que nunca me terminó de convencer y con este nuevo he quedado más que erecto satisfecho, por lo que tal vez dure mucho más.

En otro orden de ideas, mañana Radiohead en concierto. Es increíble la cantidad de fans que aparecieron mágicamente en mi msn o mejor dicho, que salieron de todos lados. Ya he dicho lo que tenía que decir, aunque aquí y acá hay otras valiosas opiniones .

**A los fans que se quedaron sin boleto: Permítanme presumirles que tuve "no una ni dos ni tres, sino TRES" oportunidades de hacerme con un boletito —en buen lugar— para el concierto y las dejé ir. Condénenme, tontos.

Humor es... ¡Los Ángeles de Charlie!

 
 


Mira qué cosa más linda es esa muchacha...

Confieso que cada que veo una mamacita digna de ser reconocida por las calles, me imagino con ella en más de un escenario y vienen a mi mente cosas bastante románticas que me gustarían murmurarle al oído —pero que sólo se quedan ahí, en mi mente, aclaro—. Cosas que van desde pedirle una torta, hasta pedirle que me prepare un té de amor y que a veces, me hacen recordar los brazos de los albañiles.

Es un mal síntoma que quisiera quitarme, pero la verdad es que disfruto bastante salivando cada que veo algo hermoso pasar. Más de una vez mis amigos —igual de guarros que yo—, después de comentarles alguna que otra cosa sobre mis escenarios imaginarios, me han dicho "Ppppiiinche cerrrrdo!" y es ahí cuando me preocupo y llego a pensar que mi desmadrito ya no es sano.

Aclaro que, a pesar de que todo lo escrito en este humilde blog me hace parecer un gran patán, soy bastante respetuoso con las viejas. [Explicación vulgar] No soy de los que dice "Órale! Chúpale!"... No no no!... soy más del tipo "Qué?... Y si le das un besito?" —y esto, sólo después de haber cumplido con mi labor (alevosía, me gusta llamarle)—. [/Explicación vulgar]

Hoy finalmente logré encontrar la raíz de mi problema. Y más allá de un trauma infantil —como la mayoría de todo en mí—, llegué a la conclusión de que inconscientemente trato de encontrar un piropo o cumplido que sea superior al que alguna vez me dijeron —y que me hizo sentir el cabrón más cabrón de la tierra—. Una vez una mamacita me dijo:

Tú cuentas los chistes mejor que Polo Polo.

Por supuesto que no le creí y la acusé de blasfema. Pero en el fondo, muy en el fondo, me sentí Dios.

Tratando de superar lo anterior —entre infinidad de cumplidos que me sé, finíiisssimos—, lo más cerca que he estado ha sido un:

Me haces sentir casi -CASI- lo mismo que siento con un solo de David Gilmour, sabrosa.*
*No fue a la misma muchachona (ésta sí valía la pena). La verdad, ni recuerdo si fue éste el que dije.

El resultado: La mirada más bonita que alguien podría regalar. Aunque, con todo y la mirada, siento que ningún cumplido mío ha podido contra el de Polo Polo.

En fin, estimadas lectoras y lectores, los invito a que me digan sus propuestas en los comentarios para publicarlas en un próximo post —con sus debidos créditos—. Confieso que me sé algunos bastante vulgares, pero aún tengo un poco de respeto hacia este humilde blog.

P.D.: Espero no haber herido susceptibilidades con lo de Polo Polo; la susodicha en cuestión, ya fue castigada. El cumplido de Gilmour era necesario, me sé mejores, pero no los pienso quemar. Los quiero.

Labor de convencimiento...

"Es curioso lo mucho que tenemos en común... 
¿No te parece?"

Más de una vez me han dicho que hasta lo que no como, me hace daño. Pero la frase que encabeza este post es simplemente una de las más cagantes que he escuchado en mi vida.

Más de una vez he visto tipos cortejando mamacitas y sigo sin entender cómo puede haber pendejos que son capaces de recurrir a cosas tan poco originales y estupidas a la hora de querer comerse un rabo. Tipos que se encargan de enumerar cosas por las cuales él y ella deben estar juntos. Seres despreciables que tratan de convencer a la mujer de que la mejor opción para ella, es él; ya que con nadie más tendrá tantas cosas en común.

Ejemplo:
Partiendo del punto en el que el pendejo en cuestión sabe que la mamacita es lectora.

ÉL: Es que, güey, neta no mames...A mí también me gusta un buen leer.
ELLA: Qué chido, a mí me encanta García Márquez.
—Pff!! ¿Bromeas? Es mi escritor favorito. Lo que hizo con "El amor en tiempos de cólera", no tiene precio.
—Pues a mí ni me gustó tanto ese libro. Me sigo quedando con "Cien años de soledad".
—Ah sí! Eso que ni qué... Está clarísimo que el del cólera no se acerca ni tantito al de cien años.

¿Ya se entendió?... ¿No?... Ok, otro ejemplo:

Platicando de música.

ELLA: Pa' mí que los Beatles están un poco sobrevalorados, sus fans se me hacen bien tetos, a veces... jijiji.
ÉL: No mames, ¿te cae? Yo siempre he pensado así. Por eso me caes tan bien, tenemos tanto en común.
—Sí, ja... Yo prefiero a los Rolling Stones.
—Pooooota! Y cómo no. La rola de "Miss You" es de mis favoritas.
—Sí, es muy buena. Aunque a mí me late un poco más "Gimme Shelter"... me recuerda las pelis de Scorsese.
—Uuuuy! A mí también me late un buen ese director, es de mis favoritos.

Ok. Espero ahora sí haya quedado claro.

Sé que a veces es necesario tratar de agradar a la mujer, muy a tu pesar. Puedes mentir, fingir, pero nunca sobre- actuar.

Entiendo el mentir y fingir un poco, pero rechazarte a tí mismo a tal extremo; decir una y otra vez que son el uno para el otro; enumerar tus cualidades para que se ajusten a sus necesidades; darle la razón en todo; cambiar tus puntos de vista... y, lo peor... contradecirte tan evidentemente ante sus ojos... Eso sí no lo entiendo.

Es por eso que hoy les propongo, estimadas lectoras, que cuando alguien trate de convencerlas de que son tal para cual:

Diviértanse contradiciéndolo y viendo cómo se muere mordiéndose la cola como en el "snake" de los celulares.

Y si eres machín practicante de este método:

Mi más sentido pésame. No vales nada.

 En fin, ojalá me haya explicado claramente. Si tienen algunos ejemplos mejores, déjense venir (sin albur).

P.D.: No soy fan de García Márquez, de hecho me cae mal... Los Beatles y los Rolling Stones me parecen buenos por igual, aunque de manera diferente (quiioooobo!)... Hasta pronto, amigos.

Tip Finísimo XIX

Tip XIX: Comprarte unas Pizzerolas con el pretexto de recordar viejos tiempos, aún cuando no recuerdas ni a qué sabían, es... Finíiiissssimo!

Sociedad mosca...

NOTA: Este post comenzó a ser escrito a las 9:30 am del 7/03/09 y quedó inconcluso hasta hoy, madrugada del 9 de marzo (me refiero a que me hice pendejo, no a que estuve escribiendo tantas horas).

Acabo de ver a la mujer más hermosa que pudiera existir sobre la faz de la tierra... Eso, o la desvelada me ha afectado el sensor del buen gusto gravemente. Pero, sinceramente, lo dudo.

He dormido cuatro horas, estoy medio crudo y no me atrevería a decir que ebrio porque la verdad ni tomé tanto. Me borreguié con el olor de la mota... abundaba... al igual que los dulcecitos de todo tipo. No le digan a nadie, pero me robé tantita... nomás falta acordarme dónde la puse (ACTUALIZACIÓN: ya recordé que la puse en la bolsa de mi sudadera, pero ahora no recuerdo dónde quedó ésta).

Retomando, considero que no hay cosa más sexy que una mujer con los labios rojos (una a la que de verdad se le vea bien el color). No sé ustedes, pero —si algún día me caso— me quiero casar con una mujer así.

[Inserte "I looked at you"]
Iba yo en mi Viviana (sí, le puse nombre... ¿qué?), silbando y escuchando alguna canción digna de road movie. Cuando de pronto, ví semejante hermosura acercándose en dirección contraria hacia la mía, desde lo lejos nuestras miradas se encontraron... nos seguimos viendo y avanzando... y cuando pasamos uno a lado del otro -aún sosteniendo las miradas-... Me sonrió... Sonreí, casi me caigo y pensé por un segundo en seguirla y preguntarle información básica...
[Fin de canción]

Pero no, no lo quise hacer... ¿Por qué?... Fácil, no quise arruinar un momento tan hermoso. No quise arriesgarme a que tuviera una voz horrible, a que tuviera mal aliento, a que dijera alguna estupidez (como es mi costumbre) y borrarle esa bella sonrisa. O en el peor de los casos —y el verdadero—, que me mandara a freír monos (como casi siempre pasa).

Además de no querer arruinar el momento, no quise sentirme mosca. Aún no lograba quitar de mi mente la imagen fresca de una mujer sabrosísima en la fiesta a la que fui el viernes. Era el tipo de mujer que todos buscan en una fiesta, nomás que en esta ocasión sólo había una de ese tipo... ¿Cómo? Pues bien buena y borracha. Al ser sólo una, ya se imaginarán lo que pasó... ¿No? Entendí el por qué las cosas buenas se disfrutan tan poco. O sea:

Con tan poca comida, el manjar descuidado se llenó de moscas.

Ya sé que las moscas también siguen cosas echadas a perder, pero créanme: ninguna preferiría algo putrefacto, que algo exquisito. Por lo tanto, esa vieja sabrosa y manjarosa de la fiesta, devorada entre tantos: iba a durar muy poco.

En fin, espero volver a ver pronto a mi musa de labios rojos y continuar con mi ritual de no arruinar algo chingüengüenchón.

P.D.: Sí, tal vez me gustan los labios rojos por el aire sexoso que desprenden.Ya estoy sobrio... Los quiero... matando moscas.

Yo me codeo con pura gente culta...

 
 *Mis contactos de msn, son la onda*

Ya en serio, lo anterior forma parte de las cosas que no logro entender... ¿No es más fácil ponerse offline y ya? Entiendo que muchas personas dejen el msn abierto, con estado Ausente o No Disponible, cuando están haciendo otras cosas. Ya que sólo están ahí para hablar con personas que realmente interesan.

Pero, si no quieres que te molesten: ¿Es realmente necesario presumir lo que estás haciendo?

En fin, espero alguien pueda dar respuesta a mi duda.

P.D.: Entiendo que en México se lee muy poco (yo la neta, casi no leo) y que podría ser mortal interrumpir a un mexicano que se ha tomado la molestia de leer... Así que, favor de no volver a darme esa respuesta. Los quiero... online.

ACTUALIZACIÓN:

 

Lo dicho, soy fans de mis contactos.

Jesucristo: No era necesario morir....


Imagínense a John Frusciante en túnica y con una corona de espinas...
¿Ya? ¿A quién se parece? Ok...

El pedo de Jesucristo no fue la incredulidad de la gente... fue la ausencia del rock, ggggüé.

Pueden decir lo que quieran, pero ya saben que me pongo terco.

P.D.: Notaron el -fffuck!-?... Qué chulada! Verdá' de Dios... Los quiero... rezando.

Decisiones importantes...

Entre ayer y hoy, he tenido que tomar decisiones importantes en cuestión de segundos... no es por nada, pero no creo que cualquiera pudiera hacer lo que yo.

  1. Empezó en la tarde a la hora de la comida: No sabía si echarle un huevo estrellado o un plátano a mi arroz... terminé echándole crema nomás.
  2. Después vino la merienda. No sé ustedes, pero yo soy un obeso en proceso con gran debilidad por el pan dulce. Así que, ahí estaba yo: frente aun cuerno jugoso, una concha esponjosa, un panqué y una dona de azúcar... la decisión era difícil, descarté el panqué porque estaba muy chiquito, por lo que mis opciones se reducían a tres y entonces... le moché una parte a la dona, me tragué el cuerno y lamí la concha pa' que nadie más se la comiera y poder desayunármela hoy. Touché.
  3. Hoy casi me atropella una MILF con su bolsbaguen yeta: Iba yo caminando tranquilamente y ví el automóvil venir a lo lejos, me sorprendí al ver a la mamaciiiita (literal) que venía manejando, por lo que por unos instantes cruzó por mi mente el —¿Y si dejo que me atropelle?—... Pero no, crucé rápido la calle y la rematé haciéndole ojitos.
¿Cómo le hice para tomar semejantes decisiones tan complejas? Fácil, seguí mis instintos pavlovianos y en base a la salivación producida, tomaba la decisión. He aquí:
  1. Al momento de pensar en arroz con huevo estrellado o con plátano, salivaba por igual. Por lo que decidí declarar un empate y no tragarme ninguno para no discriminar a nadie, metiendo la opción de reserva (la crema).
  2. En mi dilema antre los panes, el orden de salivación de mayor a menor era: a) cuerno; b)concha; c)dona. Por lo que el cuerno fue lo que me devoré y a la dona nomás le dí un llegue (no me importaba si alguien más se la tragaba, nomás quería quitarme el antojo) y aparté la concha pa' tragármela al día siguiente.
  3. Caso muy especial. Salivé mucho mucho al ver a la mamaciiita, pero salivé más ante la idea de verme sano y caminando. 
Por lo tanto, estimado(a) lector(a): Cuando alguien te diga —Hazle caso a tu corazón—, te está mintiendo, debes de recordar que:
La saliva es la madre de toda decisión.
OJO: Estos ejemplos son vulgares y simples. Sin embargo, esta manera de decidir realmente ayuda en momentos difíciles, cuando no da tiempo (o nomás no se puede) de echar un voladito. Es decir, ninguna forma de decidir es mejor que la otra.

Espero les haya sido útil esta lección.

P.D.: Ya saben, no me deben nada... L@s quiero... salivando y decidiendo.

De la rabia de una fémina...

Éramos novios, yo iba en tercero y ella en segundo de secundaria; llevábamos relativamente poco (como siempre con todas) y se acercaba el día de San Valentín. Nos encontrábamos platicando durante la hora del recreo y echando un poco de la pasión que todos echan cuando van en secundaria, mientras todos me miraban con envidia (un culo de vieja, diría Sir Polo —o al menos más de uno me envidiaba—), yo estaba recostado en sus piernas y ella me hacía piojito mientras me miraba con sus ojaaazzzooos (de los más bonitos que he visto, mecaidemadres). Cuando de pronto:
YO: Ya viene el catorce de Febrero...
ELLA: Sí, ja...
—¿Y qué quieres hacer? [Inserte cara de libidinoso saboreándose a la fémina en cuestión]
—No sé, yo creo que nada.... [Inserte mirada coqueta del tipo "no te hagas pendejo"]
—¿Qué te parece si vamos a mi casa... [Inserte cara de perro lujurioso más intensa que la anterior]
—Ajhá... [Inserte mirada coquetisisisísima]
—...rentamos unas películas, las vemos con las luces apagadas... [Inserte mirada de "no sé tú, pero yo quiero coger"]
—Síiii.... (Ella se sonroja, pero me sigue el juego) [Inserte mirada coquetisisísima de "ya sé lo que quieres, y yo también"]
—...y pedimos una pizza Domino's de $99.90.1 [Inserte la cara más cínica que pudiera imaginar, estimado lector]
—(Me mira con rabia, está encabronadísima, esos ojazzzos se clavan en mí como espada en espalda de toro y entonces, después de un silencio incómodo de menos de tres segundos, exclama:) Aaayyyyy!! PppPppPendejoooo!!! 

Acto seguido de que pronunció la palabra que mejor me describe, sonó la campana que daba fin al recreo (sí, como de película): Yo me moría de risa y ella aprovechó ese momento para darme un chingadazo que hasta el momento, nomás de recordarlo, me sigue doliendo, me empujó al piso llena de rabia y se fue indignadísima... no me habló como en una semana (creo).

Sí me la quería saborear, después de lo de la pizza pensaba proponerle que rebotáramos en mi cama; pero no contaba con que se enojaría tanto y al final, por mis chingaderas, se me cebó —ándele! por pendejo!—... novalgonadanovalgonada.

Juro que nunca nadie me había ni me ha mirado con tanto odio desde entonces, por lo que me quedó claro que:
Nunca, nunca, NUNCA se debe de tomar la líbido de una mujer tan a la ligera.

Después de lo que pasó y terminamos, ella se encargó de rumorear que yo era puñal (no es por nada, pero nadie le creyó... ilusa) y yo cada que la veía me cagaba de risa... La volví a ver hace poco (cinco años han pasado desde entonces) y sí, sigue teniendo sus ojotes bien chingones, pero... se puso gorda —ándele! por chismosa!—.

P.D.: "Nunca" (qué palabra tan poco estética)... No se vale decirme lo que ella ya me dijo.

NOTAS:
1.  En aquellos ayeres había una promoción de pizza Domino's por $99.90, o algo así, y el tipo del anuncio se rifaba un diálogo más o menos como el que yo pronuncié.

Tip Finísimo XVIII

Tip XVIII: Aprovecharte de la promoción de Burger King pidiendo mínimo tres hamburguesas (desas chingaderitas de $15), en lugar de una whopper, es... Finíiiissssimo!