Acostúmbrese...
P.D.: Este post pretendía ser "serio", pero se me fue la idea y terminé emputado; mátenme. Los quiero... usando OS X.
... laifisgud.
Acostúmbrese...
Tip XXXVI: Comprar lo mismo, pero más barato* y culpar a la crisis, es... Finíiiissssimo!
"México es un país de primer mundo, el problema es que está lleno de gente tercermundista."
(Sí, me incluyo.)
Hoy todos semos lo que odiamos: hoy semos mexicanos.
Es incapaz de excitarse con el nivel de asquerosidad que le viene manejando su creación (nosotros).
Por si no estaban informados, hace como 3 semanas me salió una de las "muelas del juicio" y, como era de esperarse, le hizo bastante justicia a su chingado nombre.
No me dolía tanto, pero sí era demasiado molesta: al final del día ya me dolía la cabeza y el pómulo derecho. En fin, fui al dentista, vieron mis placas y resultó ser que tenía un bonito desvergue, por lo que era necesario extraerlas todas (sí, las cuatro de un putazo).
Sobra decir que siempre me ha dado un chingo de cús-cús todo lo relacionado con dentistas/médicos/hospitales/etcétera... Y no precisamente por miedo al dolor, es más bien por el temor a los errores que éstos podrían tener: equipo no esterelizado, cortar donde no es, despertar sin un riñón, pescar una infección mortal, etcétera.
Pero bueno, este miércoles fueron retiradas todas sin mayor problema y hoy traigo un look bastante chingón —si trabajara en algún tipo de serie cómica, claro está—: Soy una mezcla entre Quagmire, Jabba the Hutt y Orson Welles. A veces uno y a veces otro según la hora.
En fin, les aviso porque espero que su buen corazón les permita enviarme litros de nieve y hartas cajas de analgésicos.
Mientras llegan sus donaciones, me retiro a jugar Zelda: Ocarina of Time* y a seguir aguantándome el hambre.
*Sí, me sigue pareciendo el mejor juego EVER, güeysss.
P.D.: Más al rato un post decente. Los quiero... inflamados.
Existe un tipo de fauna humana que —a pesar de que tienen un funcionamiento simple y predecible— nunca he logrado descifrar del todo. Se les puede encontrar en gran cantidad de lugares, pero sobre todo en plazas, cines, parques, y cualquier otro sitio público "entretenido"... Sí, me refiero a "los enamorados".
Podría escribir sobre los distintos tipos de conductas raras que tienen estos seres tan extrañamente comunes, pero eso se traduciría en un post kilométrico y aburrido. Es por eso que hoy me limitaré a hablar sobre la manera más sencilla —y evidente— que tienen estas personas para reflejar su estupidez: sus apelativos.
Pueden llamarme amargado/mamón/comoquieran, pero yo nunca he permitido que me digan "mi amor" o algún tipo de estupidez semejante —aunque acepto que he aceptado uno que otro apodo original y nada cursi—. Y es que: ¿Es realmente necesario usar apodos cursis y bobos para demostrar el amor que uno siente hacia la otra persona? NEL.
Usar apelativos —en cualquiera de sus variaciones— del tipo: mi amor, mi vida, mi cielo, cosa, pelusa, bebé, nena, nene, princesa, piojo, osito, amorshi, vidita, gordo, peshosho, flaquito, flaca, bombón, corazón, etcétera*... (Sí, se que hay unas más ridículas, pero no me atreví a ponerlas.)
Usar alguna de las palabras arriba mencionadas, me parece más una ofensa que un cumplido. He aquí mis razones (las que recuerdo):
1) No son nada originales.
2) Te hacen parecer (más) estúpido.
3) Lo mismo te lo pueden decir a tí que a cualquier otra persona.
Asimismo, creo que según el tipo de apelativo que es usado, podemos definir en tipo de idiota persona que lo está aplicando... Sí, todos son pendejos por regla general, pero hay divisiones: van desde el pendejo muy cursi hasta el pendejo que quiere parecer gracioso, pasando por el pendejo que quiere sentirse original. Aunque si por mí fuera, los dejaría a todos en la categoría de pendejos y me ahorraría el esfuerzo; pero no puedo, soy demasiado meticuloso a la hora de criticar a las personas. Aún así, les daré el privilegio de que ustedes clasifiquen a sus pendejos cursis según su criterio.
En fin, lo que propongo es que se dejen de mamadas. El hablar como tarado no los hará reflejar más amor del que presumen sentir.
Yo por ahora los dejo con mi teoría de siempre:
Funciona más un sabrosa que un mi amor.
