Archive for octubre 2009

Despido injustificado

 Advertencia: Post Terapéutico. Estimado lector, ya sabe usted qué hacer en estos casos.

Me acuso de no saber despedirme de la gente...

Desde que recuerdo, las personas en mi vida van y vienen; pocas son las que he se han logrado mantener a mi lado por más de un año (sin contar a la familia). Como sea, más que con amigos, me pasa con las mujeres... La razón es simple: autosabotaje.

La única explicación que encuentro para mi autosabotaje es el hecho de que tal vez a mi vida no le funciona el esfínter y por eso termino cagándola a la menor provocación. Para que entiendan más o menos a lo que me refiero, citaré un post anterior:

Más de una vez me he emocionado pensando que he encontrado a la mujer ideal, para después [Inserte alguna de las siguientes opciones: a)autosabotearme; b)detectar intencionalmente algún mínimo defecto que rompa con la ilusión; c)darme cuenta que la puta no es princesa; d)sentirme estúpido y alejarme sin decir nada; e)todas las anteriores] y entonces decir "no me rifo".

El punto es que cuando digo "no me rifo", es "NO-ME-RIFO"; y —si la mujer me llegó a interesar "bien"— me voy sin decir más: No sé decir adiós, no me gusta decir adiós, no sé cómo enfrentarme con el adiós.

Y es que prefiero que digan "pincheputobastardodemierda" a que cuando llegue la despedida me traten de convencer de lo contrario o, peor aún, sea yo quien termine arrepintiéndose (sí, me quiero demasiado... pero modestamente, 'jijiji').

Por lo anterior es que siempre se me ha hecho más fácil mandar todo a la chingada, que el tener que lidiar con el contrato social que implica "terminar bien" con alguien. Escúpame, querido lector.

Es por eso que hoy, en un afán por enfrentar mi pésimo comportamiento social, he decidido crear un formato listo para ser reenviado a toda aquella persona de la que tarde o temprano me tendré que despedir... Total, siempre la cago casi de la misma manera. Se aceptan sugerencias.

P.D.: "Puto el que me diga joto (o me lo dé a entender —sin albur—)". Los quiero... dando sugerencias.

Tip Finísimo XXXVIII

Tip XXXVIII: Desayunar/comer/cenar huevos con jamón —Y ECHARLES CATSUP—, es... ¡Finíiiissssimo!

'Semos' cerdos

Seamos un par de cerdos por un día. Revolquémonos en un establo pequeño y embarrémonos de un lodo imaginario. Juguemos a tragar hasta reventar y caguemos donde comemos. Tengamos sexo sin sudar y otorguémonos orgasmos inifinitos. Engordemos. Olfateemos. Estornudemos.

¿Se imaginan lo anterior siendo cierto? ¿Cerdos enamorados que tarde o temprano viajarán en un camión apestoso rumbo a un rastro?: Mal-pedo.

¿Alguna vez han escuchado a un cerdo siendo asesinado? Nunca he escuchado rezos más sinceros.

¿Han probado los hot dogs con tocino? Sí, sí: aquéllos donde el tocino envuelve a la salchicha. Romance puro.


P.D.: Sí, eso soñé hoy. Los quiero... cerdeando.

El cadenero celestial...

Mi concepto de la muerte es un absoluto cliché: Siempre he pensado que en cuanto uno muere, ve pasar todos los recuerdos adquiridos en vida frente a sus ojos en cuestión de segundos. Acto seguido, uno entra en una sala de cine enorme, solitaria y muy lujosa; en donde al recién muerto se le proyecta una película que resuelve todas las dudas que no pudieron obtener respuesta mientras uno estaba vivo y se entiende por fin el origen/destino de todo.

[Cuando estoy muy aburrido, tiendo a refutar mis teorías y a crear historias absurdamente estúpidas (valga la redundancia) en torno a éstas:]

El cielo y la existencia de un paraíso nunca habían cruzado por mi mente... hasta ayer. Ayer, mientras disfrutaba uno de mis tantos momentos de ocio (estaba aburridísimo), llegué a la conclusión de que la existencia de un cielo/paraíso sería algo demasiado divertido para el hipotético dios.

Y es que me gusta imaginármelo a la entrada del paraíso, checando tu nombre en la lista y batéandote como si fuera el cadenero del lugar más chingón y exclusivo del universo... de hecho, LO SERÍA.

Imagínense la escena:

¡Chuy! Vengo sólo, hazme el paro. No seas mal pedo, canijo, doné para la construcción de un templo hace mucho.
Lo siento, brother, si tu nombre no está en la lista: no puedes pasar.— al mismo tiempo que alza la ceja despectivamente y mira al siguiente sujeto en la fila.*

Escena que se repetiría infinidad de veces con distintos protagonistas: el que llega llorando, el que llega desangrándose, el que recién suicidado, el que huele a hospital, la que huele a sexo, el baleado y —mi favorito— el que llega enojado.

¿Se imaginan morir emputadísimos y tener que llegar a hacer fila para que al final —muy probablemente— sean informados que su nombre no está en la lista? No, gracias.

Por lo anterior y muchas cosas más, a pesar de que me divertí demasiado recreando diálogos, decidí quedarme con mi teoría clichéosa de la sala de cine enorme.

Y ustedes, queridos lectores, ¿cómo se imaginan que funciona la muerte?

*El sujeto al que se le ha prohibido el acceso al paraíso, reencarna en algún animal horrendo.

P.D.: Hoy no hay posdata. Los quiero... contestando mi pregunta.

Tip Finísimo XXXVII

Tip XXXVII: Viajar con sólo un pasaje de ida, ocho pesos en cambio y muy poco crédito en el celular, confiando en que conseguirás la manera de regresarte aún sin tener dinero, es... ¡Finíiiissssimo!
P.D.: Gracias al Dr. K-brito por el tour y al resto de personas involucradas. Los quiero... nosénicómo.