Envidia disfrazada

Escrito por el 25 de diciembre de 2010

Platico con un vagabundo. (Parafraseando). Me cuenta sobre las extrañas maneras que ha tenido de matar gente en su memoria. Jura no saber nada acerca de su pasado y dice no recordar qué fue lo que lo convirtió en un practicante del ovido. Admirable mentiroso. 

Ese asunto de pensar en el pasado como una mejor época siempre me ha parecido absurdo, pero igual de inevitable. Incongruencias. 

Pienso en la nostalgia como una manera muy discreta de envidiar la felicidad ajena. Y no lo veo como algo malo sino como algo genial. Sin embargo, me intriga la gente que se estanca ahí. Por eso, supongo, existe la gente grinch y los amargados incapaces de soportar que otros tengan placeres simples y pendejos. Se hunden esperando que alguien los saque a flote, como si algo así fuera a suceder.

Si bien la mayoría del tiempo me quejo del mundo, estoy lejos de emputarme realmente por la manera de ser de alguien más: "let it be, güey" (todo, claro, siempre y cuando no te mayuguen de más el escroto). Ésa es la razón por la cual siempre busco distraerme con pendejadas, tal vez para ignorar lo importante. ¿Contradicción? Quién sabe. La verdad es que critico por hobbie, pero eso es otro pedo. Laifisgud.

Escribo esto porque conozco a la persona más feliz del mundo, y también a la más triste. Ayer las vi juntas: la primera ignora todo y la segunda piensa demasiado en el pasado. Me pregunto si algún día la segunda encontrará la respuesta que tanto busca y si le servirá de algo. 
Al final me limité a mirar con gusto cómo la primera contagiaba a la segunda con un algo de risa. Qué momento.

Pero bueno, quizá no entiendo nada. Felices brindis.

6 Comentarios

  1. La gente más infeliz es la que piensa demasiado, en cualquier cosa. Hasta en el presente. Y cae gorda, además.

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  2. La encontrará, la segunda persona.

    Pero no le servirá nada, para ese último momento. De vida.

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  3. Pelo tiene razón, pensar demasiado al final te vuelve infeliz. O no-feliz, que no es lo mismo.

    Si puede uno aceptar que las cosas son como son y no como deben ser, tiene más oportunidades de pasarla bien. En nuestras circunstancias, claro. Hay gente que de veras sufre y no por las pendejadas que a nosotros nos quitan el sueño.

    Bueno, ya.

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  4. Y es por eso que los grandes filosofos timon y pumba hicieron famoso el "hakuna matata"

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  5. criticar por hobbie es la actividad más reconfortante que puede haber, obvio no quiero decir que sea bueno criticar a lo pendejo o por insultar, pero sí por una razonable diversión y para generar una buena discusión.

    tomando en cuenta que una persona “X” siempre va a considerar los gustos de una persona “Z” simples y pendejos tenemos que la existencia de “los amargados incapaces de soportar que otros tengan placeres simples y pendejos” es un hecho inevitable. la tolerancia es lo único que podría salvar a los amargados, pero a veces esa palabra tan fácil se hace difícil de asimilar. lo cierto es que siempre se puede soportar a una persona, mientras no se pase de la raya o como dices mientras no toque de más las bolas.

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  6. la gente que no "piensa mucho" seguramente también tiene días infelices, y pensar demasiado en cualquier cosa no es un requisito indispensable de la infelicidad.

    Existirá algún tonto que sufra por su falta de entendimiento??
    a quien vergas le importa!

    prefiero experimentar con cuantos días aguanto sin bañarme.

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Su opinión es muy importante para mi ego.

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