Retando al cielo

Escrito por el 6 de abril de 2011

Y estar de nuevo juntos, frente a una escena de vaqueros matando decenas de indios. Porque sí. Porque pueden, porque podemos. Juntos, esperando —o retando al cielo, mejor dicho— por la intervención de un Dios que insiste en burlarse de nuestra fe. Tan incapaz de solucionar un simple problema como de existir. Juntos, aferrándonos a creer que aparecerá porque se cansará de soportar tanto reclamo. O por lo menos para limpiar su reputación (aunque eso quizá no le interese). Tal vez bastaría ponernos en sus zapatos durante cinco minutos para entenderlo. El problema es que anda descalzo.

De la fe ya se ha dicho mucho. Esos, los ateos, siempre sintiéndose tan superiores intelectualmente del resto, siempre reduciendo las intenciones por creer de los demás. Intercambiando cualquier creencia o suceso por tontas explicaciones científicas. Todo siempre con un "¿Sabías que…?" o alguna de sus variantes. Qué pereza ser tan incrédulo, qué tristeza perder la capacidad de asombro.

Ah, la ciencia: siempre tan defendida, tan admirada y consentida. Acostumbrada a tener la razón bajo cualquier circunstancia. O a inventársela. Los científicosteóricos, tan empeñados en conservar su papel todo el tiempo, con sus accesorios impecables de costumbre: lentes, barba, arrogancia. Insistiendo en que todo tiene explicación. Claro, ser pensador no es fácil. Y no precisamente porque se necesite —redundando— pensar o utilizar el cerebro, sino porque uno se tiene que programar para descalificar todo y encontrarle profundidad a las cosas más absurdas. A extraer y abstraer hasta el más mínimo conocimiento de todo. Pensándolo bien, no es tan difícil, la clave está en cuestionarlo todo: ¿Y qué tan difícil es encontrarle un pero a todo? Hasta mágico resulta. Mágico y triste.

Lo sorprendente —y más irónico— de la sabiduría es que tanto pensador haya fracasado en sus intentos por explicar o plasmar los sentimientos. Sí, el amor, la tristeza, la excitación y etcéteras tienen su explicación científica: que si los receptores de noséqué, que si la oxitocina, la adrenalina, la serotonina, las endorfinas y demás —inas. (Ay, recordé a Cristina). Pero no es suficiente. Y me da gusto; todo pretende servir y explicar, pero no lo hace. Y aquí entran las artes: sí, son bellas, pero, afortunadamente, tampoco son suficientes. No sé en qué momento se me ocurrió unir a los artistas con los científicos… Sin embargo, las similitudes entre ambas profesiones no pueden ser ignoradas. Verán, por ejemplo, a veces me pregunto si el talento realmente existe o si ya es mero resultado de la prueba y error. Así, como con los científicos y sus experimentos. 

Ahchingá', ¿ven? Ya estoy cuestionando algo que no debo: Pensante Imbécil.

En fin, mi punto es que han fracasado. Todos: desde artistas hasta grandes investigadores. Pobres (los del segundo grupo), con sus ganas de sentirse superiores y sin darse cuenta de que nunca podrán terminar de explicar nada. Y todo por su soberbia e incredulidad: para explicar hay que creer, aunque lo nieguen. Pero bueno, también tiene sus cosas buenas: sin ego, las grandes obras ni la evolución existirían.

Me contradigo y no; critico los extremos, quiero decir.

Sin duda ya me he desviado mucho del tema inicial: la fe hacia Dios. Tal vez muchos hemos decidido creer en él para demostrarnos que somos capaces de confiar en lo que nos decimos, capaces de argumentar a favor de algo que no existe: nuestra eternidad. O tal vez sólo estoy hablando por mí, pero me protejo en el plural. Y qué mal.

Sea como sea, mi parte favorita de creer en Dios es aquella que me hace dudar de mí mismo. Un Dios que nada tiene que ver con ninguna religión sino conmigo. Viva el narcisismo.

A veces me gusta iniciar y terminar sin decir nada. Y qué bien, porque es genial darse cuenta lo divertido que resulta retar más al cielo que a la ciencia.

Oremos.

6 Comentarios

  1. Sabes? Estoy "medio de acuerdo" y "medio en desacuerdo" con tu punto de vista. Es verdad que los científicos (vamos, mira quien habla, yo voy para físico) intentan buscarle explicación lógica a muchas cosas, pero - bien me lo decía un profesor - la ciencia NO PUEDE EXPLICAR TODO. La ciencia explica cosas que tengan lógica, por eso puede predecir y explicar como funcionan por ejemplo, las plantas o el Sol o la evaporación, pero no puede predecir sentimientos, emociones y todas esas cosas de la parte humana "ilógica".

    Creo que la causa por la cual que te expresas así del pensamiento científico, es porque ha habido a lo largo de la Historia muchos científicos famosos que quieren reducirlo TODO a explicaciones lógicas, lo cual es nihilista y francamente estúpido - tenemos como ejemplo Stephen Hawking, que es un físico MUY CHINGÓN, pero que filosóficamente apesta -, y pues la gente dice "Oh, ese científico es muy chingón y está diciendo que el amor/odio/sentimientos son solo reacciones químicas, debe estar en lo correcto, hagámosle caso", con lo cual a la larga la opinión de la gente es que todos los científicos piensan igual de depresivamente, que por su lógica rigurosa le quitan el chiste a las cosas divertidas de la vida - la locura, la confianza y sobre todo el amor - y pues sencillamente es algo incorrecto, de parte de la gente común y de parte de los científicos más "respetados"... Por eso a todo mundo nos caen tan bien los artistas.

    En fin, solo una larga opinión. Sobre los "ateos" yo pienso lo mismo. Y eso que soy ateo, por definición no creo en Dios, pero solo eso. Creo que tu forma de expresarte así es debida, de nuevo, a que abundan ateos famosos que cometen la gran estupidez de andar "predicando sus creencias". Y pues ellos también apestan por eso.

    Saludos :D

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  2. Ay, chingau. Uno tan en ese merengue y tú tan atinado.

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  3. Que recuerdos se vienen con ese post.
    Haberlo escuchado por segunda ocasión en mi mente me hace voltear a la pared y recordar al mejor de mis amigos aclarando mi mente arrogante, mi ser pensante.

    Te aplaudo y admiro carnal de carnales.
    Señor Director.

    YMEPY.

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  4. Salvaje_Mente8/4/11 12:48

    Así que por aquí andabas, picarín. Ahí te esperamos en el tuirer cuando acabes de encontrar a Dios. Adiós.

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  5. Cabrón, creo que este es uno de los mejores escritos que te haya leído. Y así como bien pinche hereje con la ciencia sacrosanta, porque hay quienes la toman como verdad absoluta, siendo que su naturaleza nomás la define como la verdad comprobable mientras encontramos algo mejor.

    Los buenos científicos nunca pierden la capacidad de asombro. Los científicos como Dawkins se pierden en la arrogancia de lo que ya se da por sentado. Nunca hay que dejar de estar abierto a las posibilidades, abrir la mente; pero tampoco tanto como para que se te escurra el cerebro.

    "Abrelaspiernasdelamentewe"

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Su opinión es muy importante para mi ego.

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