El nacimiento de los clichés

Escrito por el 19 de febrero de 2013

Tarde o temprano, todos, sin excepción de ningún tipo, descubrimos la soledad. Sabemos perfecto de qué va aunque sea la primera vez que la conocemos. Nos familiarizamos con su sentir, su sabor y con la forma que tiene. Y una vez reconocido el sentimiento, descubrimos que siempre estaremos solos.

De esa misma soledad es de donde nacen todos los clichés. El atormentado, la que se siente loca, el incomprendido, la malquerida, el que siente que el mundo no lo merece, el bipolar, el borracho, el vagabundo, el jipi, los depresivos, etcétera. De ahí mismo nace también la risa cuando uno se atreve a mirarse desde afuera.

No digo esto desde un punto de vista emo ni fatalista (creo), lo digo desde un punto realista. Uno puede tener muchos amigos, una pareja y una familia, pero al final son pocos quienes realmente pondrían tu vida antes que la suya. Y entonces uno entiende y agradece lo bonito que es el egoísmo; de lo contrario, uno tampoco tendría tiempo para disfrutar la vida propia por culpa de querer demasiado a los demás.

Sin embargo, es lo que hacemos con este sentir lo que nos hace diferentes. Porque hay dos opciones: asimilarlo y seguir adelante, o negarlo y rodearnos de gente inservible todo el tiempo. Por desgracia, la segunda opción sigue siendo la más popular y nadie parece cambiar su decisión pronto.

Ojalá pronto la gente deje de temerle tanto a la soledad y aprenda a reírse y a disfrutar sin compañía. Y sobre todo, que aprenda a salir a flote sin necesidad de nadie más.

Porque, como dijo Un Sabio:
"No tengo a nadie. Nomás yo, mis ganas y mis güevos."
Benditoseadios que todos tenemos dos vidas: la que compartimos y la que no le contamos a nadie. Benditoseadios que a veces me gana el exhibicionismo. Benditoseadios que hasta aquí le voy a dejar. Por hoy.

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La canción "todos semos emos" ad hoc

1 Comentario

  1. La soledad llega (si no es que siempre ha estado) para quedarse. Y sí, coincido: con ella llegan todos esos asquerosos clichés que sinquererqueriendo terminamos personificando.

    Yo soy un cliché, pero también soy diferente. Soy cliché porque me puedo colgar varias de las etiquetas de tu segundo párrafo (sin pena y haciéndole justicia a cada una), pero soy diferente porque abrazo a mi soledad con demasiado cariño.

    Cuando milagrosamente siento que mi soledad anda desapareciendo, me entra un miedo paralizante. Me da miedo morir junto con mi soledad y dar a luz a alguien que no soy yo. Me da miedo que al desaparecer la soledad entonces me quede realmente sola. Me da miedo dejar de ser egoísta y comenzar a sentir y a sufrir y a esas cosas asquerosas de, dijeras tú, mujeres.

    Y bueno, qué bonito post el tuyo.

    ID

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Su opinión es muy importante para mi ego.

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